sábado 30 de mayo de 2009

Carta abierta


Carta abierta

El Gobierno de Fidel Castro, aprovechando la conmoción internacional generada por la guerra en Irak, ha desatado la más violenta represión política de los últimos diez años en Cuba. Entre el 18 y el 21 de marzo pasados fueron arrestados 79 opositores pacíficos, los cuales han sido condenados a penas de hasta 28 años de cárcel por delitos de conciencia.
Los abajo firmantes, intelectuales, artistas y políticos del mundo democrático, exigimos al Gobierno cubano la inmediata liberación de todos los disidentes y demandamos el cese de la represión contra la oposición pacífica.
Firmas
Héctor Aguilar Camín
Asdrúbal Aguiar
Marcos Aguinis
Pedro Almodóvar
Pedro Altares
Antonio Álvarez Couceiro
Montxo Armendáriz
Rafael Azcona
Roger Bartra
Carlos Barbáchano
Ana Blandiana y otros 60 miembros de PEN Club Roumain
Ana Belén
Felipe Benítez Reyes
Marta Bizcarrondo
Michel Braudeau
Soledad Bravo
Louise Brissette
Alfredo Bryce Echenique
Enma Bonino
Elizabeth Burgos
Javier Campos
Miguel Carmona Ruano
Jorge Castañeda
Adolfo Castañón
Silvia Castillo-Winter
Ricardo Cayuela
Juan Luis Cebrián
Israel Centeno
Eduardo Cerviñol
Eduardo Chamorro
Bernard Comment
Alain Corneau
Corine Cumerlato
Juan Cruz
Mihály Dés
Luc Delannoy
Fernando G. Delgado
Agustín Díaz Yanes
Gabino Diego
Jordi Doce
Christopher Domínguez Michael
Jorge Edwards
Fernando Luis Egaña
Antonio Elorza
Hans Magnus Enzensberger
Joaquín Estefanía
Mark Falcoff
Chales Faulhaber
Brenda Feliciano
José María Fidalgo
Jean François Fogel
Miriam Freilich
Concha García Campoy
Luis García Montero
José Luis García Sánchez
Antonio García Santesmases
Antonio Gómez Rufo
Angeles González-Sinde
Luis Goytisolo
Juan Goytisolo
Félix Grande
Günter Grass
Almudena Grandes
Gustavo Guerrero
Ramón Guillermo Aveledo
Carmen Gurruchaga
Manuel Gutiérrez Aragón
Liliane Hasson
Diego Hidalgo
Solveig Hoogesteijn
Sofía Imber
Trinidad Jiménez
Santos Juliá
Nancy Julien
Enrique Krauze
Monika Krause-Fuchs
Fernando R. Lafuente
Emilio Lamo de Espinosa
Peter Landelius
Jean Claudio Lechin
Joaquín Leguina
Elvira Lindo
Soledad Loaeza
Claudio López Lamadrid
Claudio Magris
Carlos Malamud
Juan Malpartida
Víctor Manuel
José María Maravall
Javier Marías
Manuel Marín
Emilio Martínez Lázaro
Tomás Eloy Martínez
François Maspero
Ángeles Mastretta
Blas Matamoros
Jean Meyer
Adam Michnik
Juan José Millás
Carlos Monsiváis
Rosa Montero
Vicente Molina Foix
Jesús Munárriz
Antonio Muñoz Molina
Maurice Olender
Ernesto Olivera
Ludolfo Paramio
Luis Pastor
Yolanda Patín
Julio Patán
Teodoro Petkoff
Anita Phelps Tovar
Charles Powell
Javier Pradera
Gloria Pradel
Benjamín Prado
Barbara Probst Solomon
Armando Pinto
Marcel Quillévéré
Manuel Rafael Rivero
Sergio Ramírez
Beatrice E. Rangel
Alberto Recarte
Rosa Regás
Eugenia Rico
Miguel Ríos
Manuel Rivas
Denis Rousseau
Félix Romeo
Fanny Rubio
Joaquín Sabina
Adolfo Salgueiro
Rosa María Sardá
Fernando Sánchez Dragó
Fernando Savater
Guillermo Sheridan
Gonzalo Sichar Moreno
Carlos Solchaga
Sergio Staino
Ilan Stavans
Antonio Tabucchi
Gustavo Tavares
Hermann Tertsch
Ana Teresa Torres
Maruja Torres
Nadine Trintignant
David Trueba
Fernando Trueba
Julio Trujillo
Fernando Vallespín
Mario Vargas Llosa
Gerardo Vera
Ignacio Vidal-Folch
Luis Antonio de Villena
Juan Villoro
José Miguel Vivanco
Jorge Volpi
Luis Yáñez
Pablo Zinger

jueves 28 de mayo de 2009

Human Rights


Carta abierta al Sr. Fidel Castro Ruz


Actos de hostigamiento en contra del Sr. Juan Carlos González Leiva y de la Sra. Martha Beatriz Roque Cabello


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Defensores de derechos humanos

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Estimado Señor Presidente,

El Observatorio para la protección de defensores de derechos humanos, programa conjunto de la Organización Mundial contra la Tortura (OMCT) y de la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH), desea expresarle su seria preocupación por los graves y permanentes actos de hostigamiento en contra del Sr. Juan Carlos González Leiva, Presidente de la Fundación Cubana de Derechos Humanos, y de la Sra. Martha Beatriz Roque Cabello, Presidenta de la Asamblea para la Promoción de la Sociedad Civil (APSC) y miembro del Instituto de Economistas Independientes.

De acuerdo con las informaciones, desde el 12 de enero de 2006 se han recrudecido los actos de hostigamiento en contra del Sr. Juan Carlos González Leiva, quien, en razón de su condena a una pena de detención domiciliaria en la Provincia de Ciego de Ávila, ordenada en agosto de 2004, no puede salir de su domicilio, en el cual se encuentra sin comida, sin agua potable y sin electricidad. En cuanto a las comunicaciones a través del teléfono, la mayor parte del tiempo, se encuentra incomunicado.

Además, la vivienda del Sr. Juan Carlos González Leiva se encuentra bajo asedio militar y es el blanco de violentos actos de repudio, según las denuncias, encabezados y controlados por los militares de la Seguridad del Estado en la provincia de Ciego de Ávila donde él reside. En efecto las puertas y ventanas de su casa son golpeadas fuertemente y mantienen desde afuera equipos de altavoces con música estruendosa las 24 horas del día, situación que no les permite dormir ni descansar ni a él ni a sus acompañantes, quienes voluntariamente se encuentran en la misma residencia: la activista de la Fundación Cubana de Derechos Humanos, Tania Maseda Guerra y el periodista independiente Luis Esteban Espinosa.

Según las informaciones, permanentemente hay concentraciones (según las denuncias, turbas de entre cien y cuatrocientas personas) que rodean la casa del Sr. Juan Carlos González Leiva y realizan actos vandálicos desde el amanecer hasta las once de la noche. Estos grupos están conformados, según las denuncias, por todo tipo de personas: desde delincuentes hasta estudiantes universitarios que son llevados hasta allí para que griten, a través de micrófonos, consignas gubernamentales en un lenguaje agresivo y a través de un vocabulario grosero. Estos actos se repiten diariamente al son de música ensordecedora. Entre las consignas que gritan, se

escuchan amenazas en el sentido de que van a entrar en la casa con tanques de guerra, que van a quemar a sus habitantes, que los habitantes de la casa son unos antisociales al servicio del imperialismo, etc.

De acuerdo con las informaciones, numerosos activistas, amigos y familiares del Sr. González Leiva que han entrado ó que han intentado entrar a la casa, ó que han salido en defensa suya y/o de los dos activistas que lo acompañan han sido empujados y golpeados salvajemente por estos grupos de gente. Entre las personas que han sido víctimas de estos ataques se encuentran: la Sra. Yodalis Calderín Nuñez, sobrina de la esposa del Sr. González Leiva; el periodista independiente Sr. Luis Esteban Espinosa, y el psicólogo Antonio Legón Mendoza.

Según las informaciones, por otra parte, al Sr. Agustín González, padre del Sr. Juan Carlos González Leiva, el gobierno cubano le ha impedido salir de Cuba, a pesar de tener la visa para viajar a los Estados Unidos, y se ha denunciado que posiblemente, se haya demorado la salida de su padre del país, con el fin de presionar al Sr. González Leiva para que también salga del país al tiempo con su padre, teniendo en cuenta que su condena se dará por cumplida el 4 de marzo de 2006.

Por otra parte, el Observatorio condena también los repetidos actos de hostigamiento contra la Sra. Martha Beatriz Roque Cabello. Por ejemplo, el día 14 de enero de 2006, hacia las 11 de la noche, un vecino pasó por delante de la casa de la Sra. Roque Cabello , en visible estado de embriaguez, y gritó: « Aquí vive una contrarrevolucionaria », e inmediatamente dio tres golpes en la ventana (de cristal).

Posteriormente, cuando el citado vecino llegó a la altura de la ventana, arrancó una cinta adhesiva que la Sra. Roque Cabello tenía puesta en el cristal (a modo de cierre) desde el momento de su detención en marzo del 2003, cuando las Fuerzas de Seguridad del Estado quitaron ese cristal de la ventana de su casa y lo partieron para acceder de forma ilegal al apartamento.

El Observatorio recuerda que la pena de prisión domiciliaria fue ordenada contra el Sr. González Leiva en agosto de 2005, después de ser arrestado durante una asamblea para elegir la directiva de la Fundación Cubana de Derechos Humanos (ver Llamado Urgente del Observatorio CUB 001/0504/OBS 033.1, emitido el 12 de agosto de 2005). Esta condena deberá completarse el 4 de marzo de 2006.

Igualmente, el Observatorio recuerda que la Sra. Roque Cabello había sido arrestada el 20 de marzo de 2003 en medio de una oleada de detenciones masivas de defensores de derechos humanos ocurrida durante ese mes y había sido condenada el 7 de abril del mismo año a 20 años de prisión (lo mismo que otros 33 de los 79 detenidos). La Sra. Martha Beatriz Roque Cabello había sido liberada el 22 de julio de 2004 y, desde esa fecha, sufre constantes amenazas y actos de hostigamiento (ver Informe Anual del Observatorio 2004).

El Observatorio reitera su condena ante estos hechos de grave hostigamiento contra el Sr. Juan Carlos González Leiva, así como los producidos contra la Sra. Martha Beatriz Roque Cabello, ambos con el objeto de sancionar sus actividades pacíficas de defensa y promoción de las libertades fundamentales y de la búsqueda de cambios políticos pacíficos en Cuba, actos de hostigamiento que violan la Declaración sobre los Defensores de los Derechos Humanos y la Declaración Universal de Derechos Humanos.

Estimado Sr. Fidel Castro, el Observatorio le solicita a usted que sean tomadas, de manera urgente, las medidas apropiadas para garantizar la seguridad y la integridad física y psicológica del Sr. Juan Carlos González Leiva, de las personas que lo acompañan en su domicilio, la activista de la Fundación Cubana de Derechos Humanos, Tania Maseda Guerra y el periodista independiente Luis Esteban Espinosa, y de la Sra. Martha Beatriz Roque Cabello así como de todos los miembros de sus respectivas familias y de todos los defensores de derechos humanos en Cuba.

El Observatorio urge además a las autoridades cubanas ordenar en el más breve plazo la liberación inmediata e incondicional del Sr. Juan Carlos González Leiva, y poner fin a todos y cada uno de los actos de hostigamiento llevados a cabo en su contra y contra la Sra. Martha Beatriz Roque Cabello.

De manera general, El Observatorio demanda a las autoridades cubanas su deber de asegurar la aplicación de lo dispuesto por la Declaración sobre los defensores de los derechos humanos, adoptada por la Asamblea General de la ONU el 9 de diciembre 1998, en particular en lo referente a la protección del derecho de toda persona "(...) individual o colectivamente, a promover la protección y realización de los derechos humanos y las libertades fundamentales en los planos nacional e internacional y a esforzarse por ellos" (art. 1), así como en lo relativo al deber del Estado de garantizar "...la protección por las autoridades competentes de toda persona, individual o colectivamente, frente a toda violencia, amenaza, represalia, discriminación, negativa de hecho o de derecho, presión o cualquier otra acción arbitraria resultante del ejercicio legítimo de los derechos mencionados en la presente Declaración (art. 12.2); así como su deber de conformar sus acciones a lo dispuesto por la Declaración Universal de Derechos Humanos y los Pactos y Convenciones Internacionales ratificados por Cuba.

De usted muy cordialmente,




domingo 24 de mayo de 2009

Raúl Rivero


Raúl Rivero

Querido Víctor, recibe mi abrazo afectuoso desde Madrid. Gracias por la nota que has escrito sobre el repentino entusiasmo de un grupo de escritores para celebrar el medio siglo de sufrimientos del pueblo cubano. Te lo agradezco en el nombre de los 19 periodistas y los seis poetas que están ahora mismo en prisión condenado a penas de hasta 28 años de cárcel -como es el caso de Omar Rodríguez Saludes- por el hecho de no opinar exactamente igual que el grupo de compadres que no baja del poder desde 1959.
Te lo agradezco en el nombre de los familares de los más de 200 presos políticos y desde el drama de una nación que tiene el 20 por ciento de su población en el exilio.
Me gustaría que algunos de los verdaderos demócratas que tendrán que recibir a los invitados cubanos le preguntarán al señor Miguel Barnet qué soñó la noche del día de la primavera del 2003 que firmó un documento en apoyo para que el gobierno condenara a 75 compatriotas suyos por trabajar por la libertad y decir la verdad en Cuba. Cómo fue su nuevo amanecer después de poner el mismo nombre que pone al pie de los poemas, al pie de una carta que justificaba el fusilamiento de tres jóvenes inocentes.
Los cubanos de la Cuba profunda, la enorme mayoría marginada, pobre y sin libertad, no tiene nada qué celebrar hasta que podamos vivir todos en nuestro país en una atmosfera de respeto a las ideas ajenas, tolerancia y derecho a ganarnos el pan sin tener que aplaudir una dictadura. Muchas gracias, Víctor, Raúl Rivero

Mairym Cruz Bernal


Mairym Cruz Bernall, Gioconda Belli y María Juliana Villafañe




NOCHE ABIERTA EN LA HABANA


Mairym Cruz Bernal


Pedir perdón con humildad de niño/ y así esconderme
Bajo tu cariño/ como si fuera tu cariño un ala.
Nicolás Guillén

En Cuba caigo del mundo
estos son los escondites

Dónde estoy acompañada
dónde menos sola
en la sala de qué casa
quién el amigo

Aquí hay demasiados espacios
tanta algarabía para la meditación
quiero dictarle a mi pluma
pero otras son las urgencias

La luna parece caerse conmigo
todo es Renacimiento a media noche
sólo mi estar aquí en este momento
hace esta época el Siglo XXI en sus comienzos

Transeúnte en el camino siempre me quedo sola
o estoy en el lugar cuando hay que irse
y cuando me voy amanece de nuevo en otro sitio
y me pierdo otra vez la noche abierta

El poema me guía hacia otras soledades
el poema es un faro alumbrando mi camino
como el cielo abierto

Hasta cuándo seguirán sonando los tambores
hasta cuándo las voces y los gritos de la noche

Este pueblo no muere
revive se voltea con mil caras
nadie sabe la treta
ni yo que la he pensado
me atrevería a decirla

Dicto otros postulados para mí misma
morder con mis dientes las sábanas
seguir la línea del sueño
entretener ala mañana
en la soledad de un vuelo de paloma en la ventana
Mis amigos están lejos
huídos por el mundo
poetas de una sola patria
palabras que hacen con el dolor más intenso
un puñado de belleza

Después de todo no lo niego
estoy cansada
aseguro el portón y la cama
el rito del respiro
y algunos sueños

Yo no soy cubana, soy del mundo
siento la noche que se abre gigante
como una isla grande descielada

Y si allí afuera hay hermanos
el poema sigue
mientras vivan los poetas


(Alas de islas, Oveja negra, Bogotá 2003)




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Víctor, admiro tu valentía, como todo hombre que levanta la bandera de sus convicciones, declara con libertad. He caminado las calles de La Habana muchas veces. Amo al pueblo cubano, a sus letras, a esa energía de los tambores que nos dicen que van a sobrevivir. Pero en Cuba la libertad es una estatua, y no creo que alguien pueda negar eso. Cuba me duele, como me duele mi país, pequeño pañuelo del Caribe que no se hizo patria, y que hoy, ante el Congreso estadounidense, discute su estatus, la lengua que se nos permitirá hablar si somos parte de EEUU. Pero volvamos a Cuba. Hay derechos que no pueden ser canjeados, derechos inalienables, como el derecho a la ternura, y el derecho a decir lo que sientes, a pensar en libertad. Camino por La Habana, veo a la seductora jinetera y todavía me duele más, porque son mis hermanas, la misma raza caribeña y humana. Ya lo dijo Lola: "Cuba y Puerto Rico son de un pájaro las dos alas..." Desde lejos, desde estas aguas tibias, miro lo que dices, el homenaje a los 50 años de revolución cubana para un festival de poesía... pero mientras en Cuba exista un preso por sus convicciones, existirá la negación a todo lo que la poesía es. Volveré a Cuba alguna vez, como camino por las veredas del mundo, que son mi casa. Pero Cuba es todavía más. Es una meditación. Porque no querríamos que fuera la gran prostituta del Caribe, como lo fue durante Batista. Desde la Isla de Puerto Rico, te envío mi siempre abrazo.

Mairym Cruz-Bernal


Las Damas de Blanco




Las Damas de Blanco

Las Damas de Blanco son un movimiento opositor cubano que reúne a esposas y otros familiares de presos políticos de su país (el gobierno cubano y sus partidarios niegan el carácter de político a ningún preso de la isla). Según el movimiento y las personas y organizaciones que las apoyan, denuncian la existencia de "activistas democráticos presos por el sólo hecho de ser disidentes de la dictadura de Fidel Castro"; por el contrario, sus críticos afirman que son sólo un "instrumento político del imperialismo estadounidense" y que los presos están encarcelados "por espionaje y conexiones probadas con la CIA luego de haber tenido proceso judicial".

Realizan concentraciones en defensa de los derechos de los "presos políticos" en la isla, portando retratos de sus familiares encarcelados y vestidas de blanco similar a las Madres de Plaza de Mayo. Asisten a misa antes de concentrarse. Entre sus miembros se encuentran Laura Pollán Toledo, Berta Soler, Dolia Leal Francisco, Julia Núñez, Alejandrina García de la Riva, Gloria Amaya González, Milka María Peña, Melba Santana Ariz, Clara Lourdes Prieto, Yolanda Vera Nerey y Gisela Sánchez Verdecia.

El movimiento surgió en 2003, tras la llamada Primavera Negra de Cuba, agrupando a las esposas y madres de las 75 personas, entre ellos algunos personajes reconocidos, que en marzo de ese año fueron condenados a penas de hasta 28 años de prisión por "atentar contra el Estado" y "socavar los principios de la Revolución", entre otras acusaciones judiciales. El grupo ha recibido tanto apoyo como críticas en el plano internacional.


Distinciones y reconocimientos [editar]En abril de 2004, el Parlamento Europeo aprobó una resolución en apoyo a los "presos políticos", solicitando su liberación y declarando que su arresto "vulnera los más elementales derechos humanos, en especial la libertad de expresión y de asociación política". El texto reclama además al gobierno cubano "señales significativas en el camino hacia un respeto pleno de las libertades fundamentales, en especial, la libertad de expresión y de asociación política". El Consejo de Ministros de la Unión Europea también realizó una declaración pública definiendo las acciones cubanas al respecto como "deplorables".[1] Asimismo, el movimiento recibió el Premio Sajarov para la Libertad de Pensamiento otorgado por el Parlamento Europeo en el 2005 distinguiendo su labor en el área de los Derechos Humanos, aunque no pudieron asistir a la ceremonia de entrega al denegarles el gobierno cubano la salida del país a todas las representantes. En febrero de 2006 el Parlamento Europeo aprobó una resolución de apoyo a las Damas de Blanco. También han sido galardonadas con el premio Libertad Pedro Luis Boitel 2005.[2] En octubre de 2006 les fue otorgado el premio de Human Rights First, ONG con sede en Nueva York. Nuevamente, el gobierno cubano les negó el permiso de salida para participar en la premiación.

sábado 23 de mayo de 2009

Carlos Franqui


Cuba: Carlos Franqui: la revolución perdida

Domingo del Pino.

Carlos Franqui surgió para la revolución cuando tenía dieciséis años. Nació en 1921 en un latifundio azucarero. Participó en luchas sindicales y universitarias desde joven y militó en el ‘PSP, partido comunista cubano, que abandonaría en 1946, como él ha dicho en alguna ocasión, desencantado por una dirección ineficaz y corrupta. En 1947 participó en la expedición de “Cayo Confites” contra Trujillo, y allí conoció a Fidel Castro que entonces era estudiante.

A partir de 1952 se integra en el Movimiento 26 de julio y participa en la lucha clandestina contra Batista. Fue, en la Sierra Maestra, director de la Radio Rebelde del ejército castrista y director del periódico del “26 de julio” “Revolución”. Cuando los “barbudos” triunfan y entran en La Habana en 1959, Franqui dirigirá el primer diario llamado también “Revolución”, que ha de abandonar en 1963 porque el espíritu independiente del periódico ya choca con el formalismo revolucionario.

Ha rechazado cargos de ministro, pero siempre ha estado cerca de la cúspide revolucionaria. Fue el organizador del Salón de Mayo y del Congreso Cultural de La Habana, que reunió en la capital cubana a la mayoría de los intelectuales progresistas europeos y latinoamericanos.

En 1968, tras el apoyo de Cuba a la invasión rusa de Checoslovaquia, Franqui permanece en Europa. Desde entonces no ha regresado a La Habana y sigue buscando una revolución inalcanzable.

En esta entrevista se trata fundamentalmente de la cuestión de los derechos humanos en Cuba, un tema relativamente desconocido, pero de actualidad ahora que La Habana mantiene a unos 20 mil soldados en África.

DP.—El castrismo, si me permites llamarlo así, cumple pronto veinte años en el poder. ¿Qué balance se puede establecer de esa experiencia?

CF.— Esencialmente, que la nación cubana, mediante el Estado, recuperó sus tierras, riquezas, ingenios azucareros, minas, comercio y que todo el aparato del capitalismo fue destruido. Una medida popular como la campaña de alfabetización fue un inicio de cultura; se terminó el desempleo y mejoró la sanidad. Con una particularidad, que fue la primera revolución en el mundo no hecha por un partido comunista.

DP.—¿Y los aspectos negativos?

CF.— Esa es la segunda parte: la de los problemas actuales. En mil novecientos sesenta y mil novecientos sesenta y uno aparecieron ya problemas que son esenciales – y que detuvieron el desarrollo, profundidad y espíritu socialista y libertario de la revolución cubana: el caudillismo, el sectarismo y la influencia soviética. El sectarismo, rechazado por el pueblo, denunciado primero por «Che» Guevara y condenado por Fidel Castro después, fue una verdadera camisa de fuerza puesta al pueblo y a los hombres que habían hecho la revolución, el Movimiento Veintiséis de Julio, el Directorio Revolucionario y el movimiento sindical.

Este sigue siendo el problema fundamental. Culto a la personalidad y caudillismo, o viejos dictadores capitalistas, la diferencia no es mucha. En el caso de Cuba, y como nosotros teníamos conciencia del fenómeno del caudillismo, quisimos equilibrar esa personalidad extraordinaria de Fidel con una lucha popular, creando los instrumentos revolucionarios capaces de frenarle. Esos instrumentos eran los sindicatos, la prensa, la televisión, la cultura, las organizaciones populares y, sobre todo, estar muy atentos a la penetración del colonialismo soviético.

En mi libro Diario de la revolución, aparecido en «Ruedo Ibérico», podrás ver que algunas de esas polémicas surgen desde antes del triunfo de la revolución. En ellas ya se expresa la preocupación principal: no queríamos salir del colonialismo norteamericano para caer en el colonialismo soviético ni en el militarismo caudillista.

La primera cartilla de racionamiento fue establecida ya desde mil novecientos sesenta y uno. Es terrible que hoy, casi veinte años después y de acuerdo con documentos oficiales, si se compara la primera libreta de abastecimientos de mil novecientos sesenta y uno con la de mil novecientos setenta y siete, un cubano recibe menos en mil novecientos setenta y ocho de lo que recibía en mil novecientos sesenta y uno. Todo está racionado.

La burocracia en el poder

Por otra parte, todo aquello que era creación colectiva comenzó a transformarse en construcción burocrática y del Estado. Para mí, lo esencial de todo esto es que no se pueden confundir las nacionalizaciones con el socialismo ni al pueblo con el Estado. Este es el problema esencial, prácticamente, de todos los países «socialistas». También es la explicación básica de los problemas de Cuba.

D. P.—¿Cómo puede una revolución llegar a ser monopolizada por un sector primero y por un solo hombre después?

*C. F.—*Bueno, esto es importante tratarlo porque de este fenómeno se han derivado teorías como el «foquismo». Todo eso es falso. La revolución cubana es el producto de un movimiento, no de una vanguardia ni del espontaneísmo. Lo que pasa es que el Movimiento Veintiséis de Julio era muy amplio, con una definición básica, la lucha armada contra Batista, pero con un programa ideológico también muy amplio: libertad y anti-imperialismo. Todo estaba más o menos dirigido por personalidades. El único que tenía una base orgánica era el Ejército rebelde.

La razón fundamental de que prevaleciera una sola persona está en el tipo de organización que teníamos. Muchas de las personalidades fueron cayendo, porque, como es sabido, el aparato represivo es más fuerte de las ciudades que en el campo. No obstante, y como ocurrió con el «foquismo», cuando sin un gran movimiento de masas se quiere hacer un foco guerrillero, el foco es destruido, porque el Ejército puede concentrarse contra él.

En nuestro tipo de lucha, a la larga, la parte que prevalece es la militar. Argelia es un ejemplo: fue destruido el aparato clandestino y prevaleció el militar. En Cuba, y a los efectos de tu pregunta, se agrega otro fenómeno que no se puede desestimar, y es el magnetismo de Fidel Castro como líder.

D. P.—¿Qué causas llevan a ese monopolio unipersonal del poder y a, lo que parece indudable, una cierta responsabilidad de todos en ello?

Control total

C.F.— Tú llamabas bien al principio a esta revolución castrista o fidelista. Se trata de la aparición un poder total que destruye todos los instrumentos parciales de poder para crear uno único. Con ello se facilita una identificación enorme entre la persona que ejerce ese poder y todo el aparato. Fidel mismo lo dice en uno de sus discursos: «Las orejas de de la revolución oyen, la boca de la revolución habla, los ojos de la revolución ven.» Naturalmente, se refiere a sus propios ojos, sus orejas y su boca.

Fidel es la revolución y Fidel es el socialismo. Su poder es ilimitado, porque es a la vez militar, policiaco, económico e inclusive el poder de la esperanza, el de las promesas de futuro. Para el pueblo, que ve destruidos el poder de opresión policial y económica, sustituidos los viejos patronos, los viejos policías, los viejos jueces, un proceso revolucionario es algo nue4vo y tremendamente interesante: Tiene que transcurrir mucho tiempo para que entienda, en medio de todo el proceso, cómo está surgiendo el nuevo poder, la nueva clase, el nuevo aparato represor.

Cómo ese revolucionario policía se está convirtiendo en policía y dejando de ser revolucionario, cómo el administrador de una fábrica, aunque no sea el propietario, ejerce las mismas funciones que el patrón, no permite los sindicatos, hace trabajar más a los obreros, es ineficaz; cómo donde había un latifundista comienza a nacer un geófago revolucionario que le quita la tierra a los campesinos; cómo se crea un enorme aparato de poder.

La identificación del nuevo poder es un proceso muy lento; aun en la Unión Soviética, después de sesenta años de revolución, esto es aún confuso para muchos.

DP. — En tu opinión, ¿es Cuba un país socialista?

CF.— Para mí no lo es. Para mí el socialismo es una aspiración humana, pero no una realidad. Al menos lo que yo entiendo por socialismo, que es una sociedad del pueblo y no un poder fuerte o la propiedad del Estado. A mí me parece que el socialismo no existe ni en la URSS ni en ninguna otra parte. Hoy por hoy, Cuba es una colonia soviética.

En Cuba existe un aparato de casi un millón de personas que son el poder, la Policía, el partido, el Ejército, los administradores, los becados y los burócratas, que administran las riquezas del país en su favor, y millones de personas que trabajan como antes, tienen enormes dificultades, sufren la libreta del racionamiento, no pueden viajar libremente, no tienen sindicatos. Tampoco creo que Cuba sea una sociedad en transición, sino un simple capitalismo de Estado.

D.P. — Pero a pesar de esos problemas, la fracasada zafra de los 10 millones fue en realidad, con ocho millones doscientas mil toneladas producidas, la mayor de la historia de Cuba.

CF.— Sí, fue la mayor. Pero como la cuestión es de cifras, en 1952, casi veinte años antes, sin ningún esfuerzo y sin desorganizar todo el resto de la economía, se produjeron siete millones doscientas mil toneladas de azúcar. La zafra de los diez
millones le costó además a Cuba, en material y equipo, mil millones de dólares.

Lo concreto, es que a pesar de haber aumentado la capacidad industrial en un 50 por 100, a pesar de que ahora hay 50.000 tractores y antes sólo había cinco mil, la producción de azúcar no ha superado las cifras anteriores a la revolución. Además, ahora está racionada, cosa que no ocurría antes.

Momentos de disenso

D. P. — De todas maneras, la historia de Cuba es de rebeliones sucesivas: contra España, contra Machado, contra Batista. Hoy, sin embargo, no puede decirse que exista una rebelión ni en marcha ni en gestación.

CF.— Yo no puedo decir que exista hoy una oposición organizada. Sí afirmo que durante todo este periodo de que hablamos hubo momentos de descontento, de oposición y de disenso individual. Hubo una primera oposición al sectarismo y a la URSS en mil novecientos sesenta y uno y en mil novecientos sesenta y dos.

Oposición a la primera violación masiva de los derechos humanos, la famosa operación «P»,que quería decir proxenetas, pederastas y prostitutas. Se les detenía y les colocaban una gran «P» en la espalda. Primero fueron enviados a las cárceles, lue go a los campos – de trabajo. En mil novecientos sesenta y uno hubo también una deportación masiva de campesinos del Escambray, simplemente porque allí había guerrillas, algunas evidentemente apoyadas por Estados Unidos y contrarrevolucionarias, pero también había campesinos perseguidos.

Pero si vamos a esos grandes periodos de oposición colectiva tendríamos que recordar mil novecientos sesenta y cinco. Fue otro proyecto del aparato represivo que se materializó en la depuración de la Universidad, y se crearon las llamadas Unidades Miliares de Ayuda a la Producción (UMAP), verdaderos campos de trabajo forzado adonde fueron enviados miles de hombres acusados de vagancia, homosexualismo, o pertenecer a grupos o sectas religiosas, los que no aceptaban trabajar los domingos, los objetores de conciencia, los que practicaban ritos negros.

El año de mil novecientos sesenta y cinco fue particularmente violento en la violación de los derechos humanos. En mil novecientos setenta y uno hubo un nuevo proceso represivo. Se decretó la llamada ley Contra la Vagancia, que reproduce prácticamente todos los viejos bandos del colonialismo español de la época de Tacón. A causa de esta ley, vigente aún hoy, más de cien mil personas fueron enviadas a los campos de trabajos forzados.

Claro que en Cuba, como la represión y el terror son totales, la oposición no puede manifestarse mediante huelgas, ni asambleas, ni reuniones. La única forma de lucha de clases es, si tú quieres, trabajar lo menos posible, negarse a producir, que es lo típico de los países socialistas. Este capítulo de los derechos humanos es, en mi opinión, lo más negativo de la revolución cubana.

DP.—¿Cuál es, pues, la situación? ¿De desesperanza? ¿La gente vive al día, tratando de sobrevivir… ?

CF.— Pienso que la situación es dramática. Creo que hay una enorme frustración, una gran tristeza, un enorme descontento y mucha confusión. Creo que en Cuba, al igual que en los otros países socialistas, la gente empieza a comprender cuáles son los mecanismos de un poder que presentan como poder del pueblo. Toda lucha comienza por un proceso de toma de conciencia de la realidad. Después de la independencia no fuimos libres. Después de la revolución no somos socialistas. Liberarnos de España nos costó un siglo; de Estados Unidos, sesenta años; de la U.R.S.S., estamos empezando.
....
Exilio

Carlos Franqui:
Las medidas de Raúl Castro son 'absurdas y no tienen salida'
'No pasará nada cuando muera Fidel Castro porque ya está muerto', dijo el escritor y periodista.

a su hermano en el poder son "absurdas y no tienen salida", dijo este lunes en Madrid el periodista y escritor cubano Carlos Franqui, exiliado desde 1968, informó EFE.

Franqui participó en un conversatorio en la Casa de América de Madrid con el escritor colombiano Plinio Apuleyo Mendoza.

El escritor cubano, de 86 años, que actualmente vive en Puerto Rico, recordó anécdotas de los tiempos anteriores y posteriores a la revolución, cuando pertenecía al Partido Comunista.

"En términos realistas, la cosa más extraordinaria" de los últimos tiempos en Cuba es el final de Castro, "ese viejo moribundo que ya no habla y de dedica a dictar reflexiones", dijo Franqui.

"No pasará nada cuando muera ese señor porque ya está muerto", contestó a una pregunta de Plinio Apuleyo Mendoza.

El "final patético" de Fidel Castro ha hecho "que dentro y fuera de Cuba se desinfle toda esa cosa que (el ex gobernante) tuvo universalmente", afirmó.

Franqui —que fue compañero de armas de Castro y se exilió tras un proceso de desencanto con el régimen instaurado después de 1959— describió a los sucesores del ex gobernante como "personas que tienen 80 años, que no tienen su astucia y que se han pasado un tiempo diciendo las cosas más increíbles".

Los cubanos tuvieron alguna esperanza con el cambio de Fidel a Raúl Castro, dijo, "pero no hay mejoría (…) pues las medidas adoptadas son absurdas y no tienen salida".

Franqui participó en el Movimiento 26 de Julio, lo que lo llevó a la cárcel y luego al exilio en México y Estados Unidos. Posteriormente se incorporó clandestinamente a las tareas de prensa en la Sierra Maestra.

En 1959 pasó a dirigir el periódico Revolución y fundó el suplemento Lunes. Sin embargo, fue destituido en 1963, iniciando una larga estancia en Europa, donde gestionó diversas acciones culturales para La Habana.

Una vez manifestada su disidencia con el régimen, sobre todo a partir de la invasión a Praga por parte de la Unión Soviética, Franqui se marchó al exilio en 1968.

Entre sus títulos publicados figuran El libro de los doce (1973), Retrato de familia con Fidel (1981) y sus memorias, Cuba, la Revolución: ¿mito o realidad? (2006).

En Puerto Rico, donde reside desde hace 15 años, dirige la revista mensual Carta de Cuba.



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Huber Matos


Revolución cubana es el fraude más costoso que ha pagado pueblo alguno: Matos

Agencia EFE

Huber Matos, el único de los comandantes históricos de la revolución cubana exiliado, afirmó que Fidel Castro traicionó los principios revolucionarios hasta convertirlos en el fraude más costoso que ha pagado un pueblo en la historia de América.
En vísperas de cumplirse los 50 años de la revolución cubana, Matos, de 90 años, habló en su casa de Miami sobre “la brutal dictadura de Castro, su incapacidad de entender y aceptar el juego democrático y del Estado policial que ha creado en la isla un clima de miedo”.

“Estamos en presencia de un desastre, de un retroceso de medio siglo, de calamidades y miserias materiales y morales. Probablemente unos 200.000 cubanos pasamos por las prisiones y Dios sabe cuántas vidas se perdieron en los paredones, en el mar y de diferentes formas”, dijo Matos sobre los cincuenta años de revolución.

Quien fuera maestro rural y, posteriormente, con el triunfo de la guerrilla, gobernador de la provincia de Camagüey, recordó la promesa fundamental que animaba los principios de la revolución: “restablecer el estado de derecho y el sistema de elecciones libres en Cuba”.

Matos, que se unió a la guerrilla cuatro años después del golpe de Fulgencio Batista en 1952 y llegó a convertirse en uno de los comandantes más carismáticos, destacó la divisa que unía a los rebeldes en Sierra Maestra: “Libertad o muerte” , una consigna que, “a los pocos meses” , dijo, Castro traicionó.

Al cabo de estos cincuenta años de revolución, Matos subraya que Cuba ha dejado de ser una república para convertirse en un “feudo, una finca grande, una cárcel”.

Y al frente de “este fraude” revolucionario de 50 años de historia, de este “engaño al pueblo cubano”, figura Fidel Castro, un “ególatra perverso” , señaló, que “maneja cualquier escenario con una habilidad de artista”
“Fidel Castro traicionó los principios de la revolución cubana, pero lo hizo con una habilidad y astucia extraordinarias” para establecer una “nueva dictadura” y un partido único, dijo Matos, quien estuvo 20 años preso por sus divergencias ideológicas con el líder cubano.

“Fidel nunca pensó en serio en el programa de la Revolución. Su programa era el de un ególatra perverso, frustrado”, señaló.

Retrató a Castro como “un individuo demoníaco”, aunque dotado de una inteligencia excepcional“, capaz de acabar con el mejor compañero, como así hizo, aseguró, con el desaparecido comandante Camilo Cienfuegos.

El 30 de octubre de 1959 el Gobierno cubano anunció que Camilo Cienfuegos había desaparecido cuando viajaba en su avión desde Camagüey a La Habana.

Ellos (los hermanos Fidel y Raúl Castro) mataron a Camilo, y Camilo, el más carismático de los comandantes lo presintió en los últimos días de su vida“, antes de su misteriosa desaparición, afirmó.

Matos evocó sus años de presidio y tortura y aseguró que, en los momentos difíciles, su fundamentación ética y el convencimiento de que tenía que vivir para defender su honor personal fueron los principios donde se cimentó su resistencia.

Ante el tribunal que le juzgaba por traición y sedición, en un consejo de guerra, Matos expuso su trayectoria revolucionaria y rebatió las acusaciones y difamaciones lanzadas contra él por Castro, recordó
“Yo no soy un canalla, soy un hombre de ideales y no me iba a dejar comprar”, afirmó Matos, para asegurar que estaba preparado para encarar el paredón y dar un ejemplo de valentía, antes que traicionar sus principios de lealtad a mi patria en todo momento.

Vale la pena morir aferrado a los ideales y a las convicciones del hombre honesto, sentenció quien fue vicedecano nacional de los maestros cubanos.

Tras sostener que el país ha vivido un proceso de paralización en el que lo único que funciona bien es el aparato represivo y la propaganda, se mostró convencido de que el régimen castrista, librado a un modelo agotado, está llegando a su final.

En la propia estructura del poder existe la convicción de que hay que cambiar. El cambio viene inexorablemente, dijo.

Esperamos - prosiguió- que sea el propio pueblo de Cuba el que resuelva el drama. No creo que demore mucho para que haya un cambio en Cuba y quisiéramos que ese cambio no sólo fuera por reclamación de los presos, sino de las multitudes, hombres y mujeres trabajadores, y que también tuviese el aporte de las Fuerzas Armadas y del propio Ministerio del Interior.

Huber Matos confesó que vive con la ilusión de regresar a una Cuba libre, pero que no ambiciona cargo alguno político en un eventual Gobierno democrático.

Su aspiración, dijo, consiste en poder transmitir sus vivencias personales por radio y televisión a la población cubana y recorrer el país como un predicador.

miércoles 20 de mayo de 2009

Fotos que no es posible ver en el Museo de Antioquia mancillado por quienes conmemoran al tirano Castro y sus aportes culturales a Colombia







Fotos que no es posible ver en el Museo de Antioquia mancillado por quienes conmemoran al tirano Castro y sus aportes culturales a Colombia


En la foto, uno de los tantos grupos de cubanos fusilados (asesinados), en la masacre masiva perpetrada por los comunistas en abril de 1961.
Ente grupo de dirigentes anti marxistas, fue uno de los fusilados en la masacre del 20 de abril.

lunes 18 de mayo de 2009

Fernando Savater


¿El final de la cordura?

Fernando Savater


“Ahora veo derribar la cárcel de Carabanchel, en la que hace 40 años pasé una breve y no diré que feliz temporada. La despido sin tanta nostalgia como muestran por ella los que no la conocieron por dentro. Y así me gustaría ver irse también al olvido a los hunos y los otros, como diría don Miguel, a quienes no olvidan porque su memoria viene de la ideología y no de la experiencia. Son el peor cáncer de la España actual, la de la crisis, el paro y la hostilidad centrífuga.” Fernando Savater*

Fidel Castro y su lógica de guerra en tiempos de paz

“Cuba ha resistido y resistirá. No extenderá jamás sus manos pidiendo limosnas”. Fidel Castro

Las declaraciones de Fidel Castro a las medidas del gobierno de Obama son una manipulación demagógica. En su respuesta mantiene sus posiciones de confrontación con los Estados Unidos y ninguna voluntad de cooperación. La diginidad, (la suya) es la razón de estado.


Es lógico que no sean medidas que crea convenientes. Nunca ha sido prioridad el bienestar del país, si así hubiera sido, desde hace muchos años las relaciones con Estados Unidos podrían haberse normalizado. En su anàlisis de las medidas norteamericanas, no aparece en detalle lo positivo desde el punto de vista humanitario de terminar con las separaciones familiares y con la manipulación política de los afectos y, desde el punto de vista tecnológico, el progreso que facilita la modernización en el campo de las telecomunicaciones con las conexiones por cable y satélite, ademàs de la posibilidad de importar hardware y software a la Isla, todo ésto como medidas benéficas para que los cubanos puedan gozar de la democratización que significa el acceso a internet, a la información libre y a la expresión de sus opiniones sin mordaza. Pero sus declaraciones son la mejor radiografía de su poder y de la farsa que han significado éstas tensiones y confrontaciones durante medio siglo.

Cuba, ni los cubanos merecen esas declaraciones de “dignidad” desde “una ética de los principios y la ideología” de un sistema antidemocràtico y obsoleto, desde su posición cómoda con todo resuelto para él y su familia y sin tener en cuenta “una ética de las consecuencias” (positivas) que es lo que sería justo desde el punto de vista político a la situación de callejón sin salida en que se encuentra Cuba, el pueblo cubano de a pie.

La negociación de la libertad de los presos políticos ha sido imposible, porque no reconocen siquiera su existencia. Pienso la nueva política norteamericana es una estrategia que rompe la que llevan 50 años practicando: la estrategia del aislamiento que ha demostrado ser ineficiente, fortaleciendo la estrategia de dos bandos enfrentados en una confrontación de sordos. Ademàs los ha beneficiado y fortalecido a ellos en su poder totalitario de concentración de poder y militarización de la economía y de toda la sociedad. La petición de libertad para los prisioneros políticos deberà organizarse desde el interior del país, apoyando a la oposición, a las Damas de Blanco y para ello es necesaria una labor de información en la que los periodistas independientes y el movimiento blogguer jugarà un papel determinante. No podemos seguir pensando en presiones exteriores para ganar la libertad en el país cuando la gente vive desinformada y con el miedo, el terror como amenaza.

Serà el mercado la manera de comenzar a introducir la libertad y es necesario que los cubanos adquieran confianza en sí mismos, autonomía e independencia de un estado que los explota y los reprime, una terapia contra el síndrome de Estocolmo. Sin independencia económica la población no puede pensar en independencia política, una ciudadanía que lleva medio siglo subvencionada por un estado paternalista que ejerce el chantaje con “principios” y con el terror.

Pragmatismo político es lo que necesita la política norteamericana hacia la situación cubana, cincuenta años nos dejan un saldo de política norteamericana lamentable para el pueblo cubano: argumentos para que los Castros sigan de víctimas internacionalmente en total impunidad, sin tener que asumir responsabilidades políticas por su gestión económica desastrosa y por la represión brutal de la oposición para mantenerse en el poder.

*Fernando Savater. Escritor y filósofo español.
Abril 14, 2009 El País, España

Václav Havel / Oswaldo Payá

Václav Havel
Oswaldo Payá activista cubano

Cuba libre!
por Václav Havel / Oswaldo Payá

Derivado de la carta en que tres ex presidentes europeos condenan el encarcelamiento de 75 disidentes cubanos, este intercambio epistolar entre Havel y Payá es un documento en que dos liberaciones —la histórica checa y la potencial cubana— aprenden de sus coincidencias centrales.
19 de septiembre de 2003

Hoy se cumple medio año desde que el régimen de Fidel Castro encarcelara a 75 representantes de la oposición. En las celdas se encuentran más de cuarenta coordinadores del Proyecto Varela, más de veinte periodistas, y también representantes de distintos movimientos prodemocráticos. Todos ellos han sido castigados, en procesos que fueron una mera puesta en escena, a condenas que van de seis a veintiocho años de prisión, y sólo por haber tenido la osadía de expresar una opinión que discrepa de la oficial.
A pesar de ello, la voz de los cubanos que piensan con libertad sigue creciendo, y es una voz que se convierte precisamente en lo que Fidel Castro y su gobierno, con mucha razón, temen. Miles de cubanos han demostrado su valentía firmando el Proyecto Varela, a despecho de la omnipresente policía secreta y a pesar de la propaganda oficial. El Proyecto Varela, que se apoya en la Constitución de Cuba, llama a convocar un referendo sobre la libertad de expresión y de asociación, y pide que se ponga en libertad a los presos políticos, que se permita la libre empresa y se convoque a elecciones libres. No obstante, y en el mejor de los casos, el régimen hace como si el Proyecto Varela y otras iniciativas no existieran, y en el peor de los casos las reprime.
La última ola de confrontaciones, unida a diversos ataques antieuropeos por parte de la representación política de Cuba, no puede considerarse sino como manifestación de debilidad y desesperación. El régimen se está quedando sin aliento, tal como se quedaban sin él los gobernantes y funcionarios en los países de detrás de la Cortina de Hierro a fines de los años ochenta. La oposición interna va cobrando fuerza y no ha caído de rodillas ante la redada policial del pasado marzo. Los tiempos cambian, la Revolución y sus líderes envejecen y el régimen sufre cierto nerviosismo. Fidel Castro es muy consciente de que, un buen día, la Revolución morirá con él.
Nadie sabe con precisión lo que sucederá después. Sin embargo, cuanto más claro quede en Bruselas, Washington, México, entre los exiliados y entre los ciudadanos cubanos, que la libertad, la democracia y la prosperidad de Cuba dependen del apoyo que se otorgue a la disidencia en Cuba, tanto mayor será la oportunidad para la futura transición pacífica de la sociedad cubana a la democracia.
El mundo democrático tiene la obligación de apoyar a los representantes de la oposición en la isla, independientemente del tiempo que los estalinistas cubanos duren en el poder. La oposición cubana debe experimentar el mismo apoyo que recibían los representantes de la disidencia política en la Europa dividida hasta hace poco. Las reacciones de condena y las medidas diplomáticas concretas procedentes de Europa, Iberoamérica y Estados Unidos podrían ser una manera idónea de presión contra el régimen represivo de La Habana.
No puede afirmarse que el embargo estadounidense contra Cuba haya dado el fruto apetecido. Tampoco se puede decir lo mismo de la política europea, que hasta la fecha se ha manifestado cada vez más alerta con respecto al régimen de Cuba. Es preciso dejar de lado las discrepancias transatlánticas relativas al bloqueo de Cuba, y centrarse en el apoyo directo a los disidentes cubanos y a los presos de conciencia y sus familiares. Europa debería manifestar claramente que Fidel Castro es un dictador, y que una dictadura no puede ser el interlocutor de países democráticos mientras no emprenda un proceso de distensión política.
Al mismo tiempo, los países europeos deberían crear el "Fondo democrático cubano" en apoyo a la emergente sociedad civil de Cuba. Dicho Fondo estaría listo para emplearse de inmediato en caso de cambios políticos en la isla.
La reciente experiencia europea de transición pacífica de la dictadura a la democracia, ya se trate del anterior ejemplo de España o posteriormente en los países de la Europa Central, ha servido de inspiración a la oposición cubana. Precisamente por eso, Europa, remitiéndose a sus propias experiencias, no debería vacilar en este momento. Europa está obligada a actuar a causa de su propia historia. -

— Václav Havel, Lech Walesa, Árpád Göncz,
ex presidentes de la República Checa, Polonia y Hungría


La Habana, 31 de octubre del 2003

Señor Václav Havel,
Ex presidente de la República Checa.

Estimado amigo:
Recuerdo con mucha emoción los cortos días que pasé en Praga durante el viaje que hice cuando fui a recibir el Premio Sajarov. Recuerdo el encuentro que ambos tuvimos y la conversación, toda sobre Cuba. Por aquellos días, según me decían, usted estaba muy preocupado, ya que el proceso de elección de un nuevo presidente checo se dilataba. Entre muchos contrastes, para mí ése era otro: un presidente que está preocupado porque no puede dejar el cargo, ya que los que deben elegir no se han puesto de acuerdo para nombrarle relevo. Sin embargo en mi país, como en todos los países que han sido dominados por el comunismo, esos cargos parecen ser vitalicios y la "democracia socialista" siempre garantiza la reelección por unanimidad. Como usted ve, la democracia real tiene "complicaciones", como son las elecciones libres y la existencia de varios candidatos, que el socialismo real supera. En Cuba no hay esos problemas. La Ley Electoral establece un solo candidato por cada plaza de diputado, que además es propuesto como candidato por comisiones de candidatura que están formadas por "organizaciones de masas". Pero lo más llamativo es que el elector sólo tiene oportunidad de votar positivamente, ya que si no, su voto no vale. Al final son contados esos votos positivos, y sepa usted que siempre salen "electos" todos los candidatos únicos, que después siempre eligen a la misma persona como presidente del Consejo de Estado. Creo que en Corea del Norte, como en la antigua Albania, hay un sistema parecido, mucho menos complicado que el que los checos y eslovacos asumieron después de noviembre de 1989.
No olvido tampoco a los amigos checos que me acogieron, ni al cardenal Vlk y al obispo auxiliar Maly. Ambos, durante la época del comunismo, fueron discriminados por no ser simpáticos para el régimen. Después el obispo Maly, quien fue compañero de usted desde la época de aquella luminosa "Carta de los 77", vino de visita a Cuba. Vino para traer aliento a los familiares de "Los Prisioneros de la Primavera de Cuba", que están en la cárcel desde marzo de este año. Aquí pudo revivir, en su propia carne, sus tiempos de sacerdote excluido por ser solidario con los perseguidos.
A mis amigos de Praga yo les decía, durante mi corta estancia allí, que esta experiencia era como viajar en la máquina deltiempo. Fue así para mí, que aún vivo en el ambiente de la cultura del miedo que genera el régimen comunista en toda la sociedad, cuando encontré a los pueblos como el checo y el eslovaco, que sufrieron esa experiencia y ahora son libres. Es viajar hacia el futuro y tener la demostración de que la liberación es posible. Con esto no quiero decir que queremos copiar el modelo checo de transición, pero sí que nos inspira su fe y su determinación.
Para el obispo Maly, mi amigo, su viaje en la máquina del tiempo fue en sentido contrario: hacia el pasado, desde la libertad hacia el mundo del totalitarismo, de la esclavitud. Pero no vino para hacer turismo, ni con el morboso deseo de sentirse superior aquí, donde los cubanos son discriminados y humillados en su propia tierra, y los extranjeros son privilegiados. No vino a divertirse abusando de las desventajas de un pueblo que vive bajo un régimen de No Derecho.
Siempre pensamos que la liberación de los pueblos de Europa que estaban sometidos por el comunismo, incluyendo el pueblo ruso, traería un movimiento de solidaridad hacia Cuba y de comprensión de nuestra realidad. Pero muchos parecen haber perdido la memoria o haberse sumergido rápidamente en la libertad de mercado, y no tuvieron o no tienen el tiempo para su hermano en desgracia, el pueblo cubano. Por eso valoro tanto a esos checos, eslovacos, húngaros, polacos y otros con buena memoria y corazón generoso que nos han acompañado solidariamente desde hace años. Nadie como ustedes puede conocer nuestra realidad e interpretarla, porque la vivieron. Son una gran ayuda para que Europa y el mundo comprendan la realidad cubana. Agradezco mucho la carta que el 19 de septiembre divulgaron usted, el ex presidente polaco Lech Walesa y el ex presidente húngaro Árpád Göncz, reclamando la liberación de nuestros hermanos los "Prisioneros de la Primavera de Cuba" y apoyando la campaña cívica del Proyecto Varela. Creo positiva su iniciativa de proponer el "Fondo democrático cubano", ya que esa ayuda será muy útil para el pueblo cubano en la etapa de la transición. Pero a esa etapa llegaremos mediante este movimiento cívico pacífico que ya comenzó. Es un movimiento integrado por miles de cubanos que luchan en medio de la discriminación, la persecución, el acoso de sus familias, la pobreza y la falta de recursos para su trabajo pacífico. Es un movimiento que necesita ayuda ahora, pero hay muchos prejuicios que, sumados a las presiones y la propaganda difamatoria del régimen, logran que las iniciativas de ayuda al movimiento cívico cubano sean muy escasas y reducidas. Aunque de todas maneras continuaremos la lucha con los principales recursos: la fe, el amor por el pueblo y la determinación de lograr la liberación.
Volvamos al tema de la transición. En primer lugar, en el contexto latinoamericano, este término puede interpretarse como el camino hacia modelos que de nada han servido a algunos pueblos, sino para aumentar la pobreza de las mayorías, la corrupción y para hacer dudar a muchos de la autenticidad de la democracia, al menos cuando es sólo formal. Ésa no es nuestra meta. Por otra parte, la propaganda oficial y su sistema de desinformación sistemática, después de caído su mito del indestructible imperio soviético, se ha tenido que conformar, no sin cierta eficacia, con asustar al pueblo cubano. Lo asusta con una imagen de caos y miseria que, supuestamente, ha producido la transición en toda la Europa ex dominada por el comunismo (aclaro porque nunca hubo una Europa comunista, como no hay una Cuba comunista). Creo que la trampa pudo haber confundido a muchos.
Me explico: el comunismo es un régimen de exclusión; esto no es teoría, es la vivencia de décadas, demostrado desde el nacimiento, vida y muerte de este régimen. Al terminar, deja a la mayoría desposeída, sin propiedades, sin dinero, sin recursos, sin sindicatos, sin partidos, sin organizaciones que los defiendan. Deja un sistema jurídico antiderecho y torcido, anula la cultura del trabajo, institucionaliza la corrupción, al final convierte la economía en un sistema híbrido de campamento colectivizado y capitalismo salvaje: ése es el "comunismo salvaje". Sería muy larga la descripción. Pero también en la Europa ex dominada dejó, en cada país, un reducido grupo de grandes capitalistas que hasta el día anterior eran grandes dirigentes o personajes de mucho poder. Son entonces los nuevos más ricos, que hasta entonces eran los únicos ricos, porque en el comunismo todo es único. Un partido único, una doctrina única, una opinión única, un sindicato único, un gobernante único, y de paso se convierten en los únicos ricos. En Cuba, éstos, mientras dicen al pueblo "socialismo o muerte", ya son también los únicos capitalistas, los futuros grandes empresarios. Parte del tema sería hablar de las consecuencias del genocidio cultural y humano del imperio soviético, que desfiguró sociedades enteras y que hoy día pagan con mucho dolor y hasta sangre de pueblos y países enteros. Pero de esto se habla poco o se prefiere no hablar: todavía tiene gran inercia o presencia la dictadura de la mentira.
La trampa está en presentar lo que es el fruto destructivo y aberrante del comunismo, y sus secuelas inerciales, como males de las democracias nacientes. Es como decir al esclavo: "Mira las consecuencias de tu liberación: mejor te quedas como estás."
En primer lugar, mi interpretación de la transición en la Europa ex dominada está muy lejos de la imagen que da la propaganda oficial del régimen. Pero también creo que existe, al final del comunismo, el peligro de que algunos se conformen con decir a la muchedumbre de los antiguos esclavos: llegó la economía de mercado, tú también puedes ser empresario.
Tal cosa se convierte en una ironía, porque los cubanos (para aterrizar en Cuba), la mayoría, ni tienen dinero, ni propiedades, ni recursos, ni entrenamiento, ni nada: no tenemos nada. Los nuevos empresarios sólo podrían ser los más ricos de ahora, los únicos que ahora tienen y pueden tener. Y así se consagraría entonces, bajo la "economía de mercado", la nueva forma de opresión donde la mayoría, ahora marginada, quedaría en situación semejante. Con esto no quiero decir que los cambios, en Cuba, no serán una prolongación de la desventaja de la mayoría, porque no se puede construir la nueva sociedad sobre las bases de esas desventajas. Y en el totalitarismo la desventaja de la mayoría es total. Por eso, aunque no rechazamos el concepto de transición, recordamos que el proceso que los cubanos hemos puesto en marcha es de liberación. En esto somos radicales. Radicalmente pacíficos, porque no aceptamos la violencia como recurso para los cambios, porque no nos motiva el odio, sino el amor a todos nuestros hermanos cubanos. Esta etapa de la historia cubana, que está terminando, ha sido muy compleja humanamente hablando, y otra secuela de este régimen sería seguir enfrentando a los cubanos unos a otros por lo que ha ocurrido hasta ahora. Así seguiríamos sometidos al odio y las injusticias que sembró el totalitarismo. El perdón y la reconciliación son esenciales en este proceso de liberación, por lo que se comprende que la vía pacífica para nosotros no es un simple método, sino una meta. Superar la violencia, el odio y la ofensa para siempre. Creemos firmemente que es posible, ya que este sentimiento está vivo en la mayoría de los cubanos. Aun los que forman parte del poder están atrapados en un sistema que no les respeta sus propios derechos, aunque les da privilegios.
Sigo pensando en Chekia. Ustedes lograron cambios, lograron la liberación, lo han hecho y lo hacen a su manera, que es muy importante.
En Cuba también lo haremos, ya lo estamos haciendo, entre cubanos, entre todos, los que vivimos dentro y los que viven en el destierro, que son parte inseparable de nuestro pueblo.
El Proyecto Varela es ya un movimiento ciudadano por los cambios pacíficos. Se realiza con el valor de aquellos que dan un paso de liberación personal y vencen el miedo, pero también es un paso de solidaridad con su propio pueblo, ya que exigen los derechos para todos. Ahí está el fundamento del cambio que buscamos, en la participación de los ciudadanos en la vida política, económica y cultural del país como personas libres. Ése es el primer paso que busca el Proyecto Varela. Pero no es el único, ya que debemos preparar la transición para Cuba y ya lo estamos haciendo. Ésta será la transición hacia la democracia, la justicia social, el desarrollo y la paz. Por eso, por encima de cualquier modelo estará la persona, la familia y la comunidad.
La pobreza y las diferencias en Cuba son fruto de la falta de derechos. Por tanto, este proceso de transición liberará todas las potencialidades creativas y laboriosas de los cubanos. La libertad económica implica el derecho a tener empresas, negocios y a contratarse libremente. Pero, como trataba de explicar, este derecho no será posible de ejercer si no hay un proceso de democratización de la economía, que implica oportunidades y posibilidades para todos. En esta etapa, lejos de privatizar los servicios básicos de salud, educación y otros, tenemos el propósito de hacerlos más eficientes. Que los ciudadanos los reciban gratuitamente, como un derecho y no como una concesión de los que gobiernan, que hasta ahora exigen incondicionalidad política a los ciudadanos a costa de esos servicios. Lo que no dicen es que esos servicios se sostienen con el trabajo y los aportes de los propios ciudadanos.
Creo que en Cuba existe un consenso de que la transición debe abrir las puertas para los cubanos, ahora excluidos de la libertad económica, y al mismo tiempo mantener, ampliar y hacer verdaderamente eficientes los servicios sociales gratuitos. Esto es un desafío para nuestra sociedad, pero estamos seguros de que los cubanos, como hombres y mujeres libres, haremos realidad una transición y un futuro donde la democracia, la justicia social y el ejercicio de todos los derechos sean una realidad.
Los cubanos nunca escogimos este régimen sin derechos. Los Prisioneros de la Primavera de Cuba están cumpliendo condenas hasta de veintiséis años por defender pacíficamente los derechos de todos los cubanos. La mayoría son miembros de los Comités Ciudadanos del Proyecto Varela. Otros son periodistas independientes y líderes de agrupaciones cívicas. Están encerrados en jaulas de 1.6 metros de ancho por tres metros de largo, muchos con puertas tapiadas, llenos de insectos y ratas, con raciones de comidas propias de campo de concentración, con visitas sólo cada tres meses y recibiendo humillaciones frecuentes. Sin embargo este régimen de aniquilamiento no ha quebrado su fe, y desde las prisiones nos iluminan con sus palabras de aliento. Esperamos que las voces por su liberación se levanten en todo el mundo. Esos Prisioneros de la Primavera de Cuba son el testimonio "del poder de los sin poder".
Yo sé que usted comprende muy bien el momento de peligro y esperanza que vivimos los cubanos. Ahora el pueblo cubano necesita de la solidaridad con esta campaña cívica por los cambios pacíficos que se ha concretado en el Proyecto Varela, y que continúa extendiéndose en medio de la represión que ya no es capaz de paralizarnos.
Querido amigo Václav, quiero que transmita nuestro saludo solidario al pueblo checo, y nuestra gratitud a todos los amigos que apoyan con sus voces y trabajo nuestra lucha pacífica.
Gracias por el apoyo que me dio en su propuesta para el Premio Nobel: muchos cubanos lo acogieron como un apoyo a la causa de la libertad en Cuba, que es también la de la paz.
Reciba mi abrazo fraternal,
— Oswaldo José Payá Sardiñas
17 de noviembre del 2003

Estimado amigo:
Me ha agradado mucho leer su carta, en la cual he encontrado percepciones que me son tan familiares.
Por estos días yo también viajo en la "máquina del tiempo", a la que se refiere en su carta. Pero sin duda tengo la ventaja de que hoy lo hago solamente en la memoria y con mis pensamientos. Resulta que su carta me llegó poco antes del 17 de noviembre, día en que checos y eslovacos recordamos, entre otras cosas, los inicios de la caída del totalitarismo comunista. Este aniversario es siempre una oportunidad para detenerse a pensar más a fondo sobre las vivencias de aquellos días y reflexionar sobre lo que conseguimos y lo que no.
Hace poco una periodista checa me preguntó por qué me intereso tanto por Cuba precisamente, y no, por ejemplo, por Corea del Norte. Le respondí que siento una conexión más profunda con Cuba: tuve la oportunidad de encontrarme con usted, así como con otros activistas de la oposición; mis ideas son bien conocidas en Cuba, porque la mayoría de mis obras han sido traducidas al español, y sé que son enviadas a Cuba, donde son impresas por publicaciones samizdat. Sin embargo, la razón principal de mi interés por Cuba radica en que, entre los regímenes totalitarios actuales, el cubano es el que más se asemeja a mis experiencias. Existen muchos paralelos, y el nivel de deterioro se acerca mucho a la fase final del régimen en nuestro país.
Mis amigos de la disidencia y yo tenemos un sinnúmero de experiencias que, Dios mediante, somos capaces de ofrecerles, y en algunos aspectos incluso de asesorarlos para no cometer nuestros mismos errores. A pesar de que el camino de los cubanos hacia la democracia es y será único, dadas sus condiciones particulares, algunos pasos y modelos de comportamiento se repetirán, con férrea regularidad, durante cada cambio de régimen, en cualquier parte del mundo. En este contexto me permito hacerle algunas observaciones, y a la vez dividir el tiempo así: la actual fase terminal de la era totalitaria, el momento de la entrega del poder y, finalmente, la formación de una sociedad democrática. Cada una de estas etapas requiere una atención especial, y aunque estará caracterizada por un común denominador moral, en cada una de ellas el proceder práctico será diferente.
Permítame referirme en esta carta a la primera etapa, es decir, a la fase terminal de la era totalitaria del régimen comunista.
El fin del totalitarismo en la antigua Checoslovaquia estuvo caracterizado por un enorme nerviosismo de parte del régimen. Los que, hasta poco tiempo antes, pensaban que se mantendrían en sus cargos eternamente comenzaron a tambalearse. Algunos de ellos ya intuían que sería necesario contar, si no con su supervivencia política, al menos con que se les debía asegurar garantías en caso de cambios sociales. Aquel puñado de disidentes, hasta hacía poco blanco de burlas, comenzó a ser tomado en serio cuando cada vez más ciudadanos comenzaron a simpatizar con ellos. Hasta el régimen totalitario dejó de aparentar que se trataba de un mero grupo de individuos fanáticos, manipulados por servicios de inteligencia extranjeros, y dos años antes de su desmoronamiento se vio obligado a intervenir violentamente en las manifestaciones contra un número cada vez mayor de ciudadanos. Por primera vez después de veinte años, los ciudadanos de Checoslovaquia veían en las calles carros policiales blindados y grupos antimotines armados hasta los dientes. En esos momentos todos se daban cuenta de la realidad totalitaria. Durante un tiempo, la propaganda mediática logró mantener encubierto todo. Las primeras manifestaciones se concentraron principalmente en la capital; no obstante, el ánimo de los ciudadanos se radicalizó y su confianza en sí mismos creció. El régimen reaccionó con diversas prohibiciones, que condujeron a mis conciudadanos a dar pasos cada vez más osados. Recuerdo, por ejemplo, lo importante que fue la decisión de muchos artistas de este país —entre ellos la mundialmente conocida Orquesta Filarmónica Checa— de negarse a aparecer en los medios de comunicación nacionales, en caso de que no se cediese espacio a personas con diferentes opiniones políticas. Pocos meses antes de la caída del régimen (algo que entonces, por supuesto, ni imaginábamos), redactamos la declaración "Unas cuantas frases", donde exhortamos a la cúpula del poder a iniciar un diálogo con la oposición. Decenas de miles de personas ni dudaron en firmar. Recuerdo también el importantísimo papel que desempeñó el redactor en jefe de La voz de Estados Unidos de América, amigo mío además, quien diariamente, en las transmisiones para Checoslovaquia, divulgaba los nombres de más y más figuras públicamente conocidas que habían firmado ese documento.
El régimen fácilmente solucionó el problema enviando a prisión a ese puñado de disidentes, pero se mostró notoriamente sorprendido cuando surgieron todavía más opositores protestando en público. Hasta ese momento había tolerado el pronunciamiento de opiniones diferentes en privado, pero públicamente no aceptaba oposición alguna. Sin embargo, debido a la nueva situación, más y más ciudadanos perdieron el miedo a salir del anonimato. El régimen, ya en apuros, reaccionaba como era costumbre: prohibiendo la disidencia y tratándola como un delito. La confianza que la ciudadanía concibió en sí misma creció, y la hasta entonces oculta confrontación se hizo presente por doquier. A ello se sumó un conflicto generacional: los hijos se opusieron al mundo vacuo del discurso de sus padres.
El proceder del régimen totalitario se ha descrito muchas veces; incluso yo he intentado hacerlo. Quiero recordar estos hechos conocidos sólo porque a la actualidad cubana —con todas sus manifestaciones propias, y a pesar de lo específicas que éstas sean— la veo precisamente en ese período. El Proyecto Varela, que usted personifica, está inspirado en nuestra "Carta de los 77". Aunque en los inicios se haya tratado de un mero grupo de opositores, recientemente ha cobrado mucha fuerza. Con agrado recibí la noticia de que, algunas semanas atrás, presentó más de catorce mil nuevas firmas pidiendo al régimen el respeto de los derechos civiles estipulados en la Constitución. Se trata de una notable cosecha de sus actividades. El régimen totalitario, como es sabido, se caracteriza por una absoluta falta de respeto a toda ley, y por enfurecerse de que se le exija el cumplimiento de normas promulgadas, además, por él mismo.
¿Qué se puede hacer en una situación así?
Según mi opinión y experiencia, en este período es importante la solidaridad internacional. La debe expresar cada país libremente organizado, al igual que cada individuo. Las naciones democráticas deberían condicionar sus contactos con la elite gobernante a la liberación de los presos de conciencia, y generar las condiciones para iniciar una discusión libre, en toda la sociedad. Las naciones democráticas deberían considerar como interlocutor a todo el que piense de manera democrática, independientemente de si desempeña algún cargo político o no. En este terreno, tengo muchas expectativas en la fundación del Comité Internacional para la Democracia en Cuba. Según entiendo, los preparativos para su primera sesión están en marcha. Por otro lado, debe existir también la solidaridad económica, por esa razón hace tiempo propuse la creación del "Fondo Cubano" para el apoyo de familias perjudicadas por la represión, y en pro de otras actividades de la oposición democrática. Estoy firmemente convencido de que la Unión Europea, en primer lugar, se unificará a la hora de adoptar procedimientos dirigidos al apoyo práctico de los demócratas cubanos. Supongo que no necesito convencerlos de que haré todo lo que esté a mi alcance para devolverles la mano a esos demócratas que, tanto a mí como a mis amigos, durante años y de diversas formas nos ofrecieron, o la manera con que expresaron su solidaridad en sus visitas a la entonces Checoslovaquia.
Quisiera hacerle una observación sobre una de mis percepciones: a pesar de que como disidentes tengan los máximos méritos, aunque sean valientes y respetables, aunque permanezcan en prisión varios años, a pesar de todo aquello, les puede ocurrir que, ante la mirada de los políticos prácticos del mundo democrático, surja la sospecha de que ustedes son un mero grupo de quejumbrosos, de plañideros eternos, locos inofensivos, que permanentemente lloriquean. Esta sospecha luego puede desembocar en una convicción: podemos apoyarlos de manera simbólica, pero desde el punto de vista de la política práctica, no es necesario confiar en ellos, no son ellos nuestros interlocutores correctos. Pero en lo opuesto está la verdad. Sobre eso hay que convencer a los políticos del mundo democrático, y a eso yo me dedico desde hace muchos años.
Permítame hacerle aún algunos comentarios. Le pido que los tome como experiencias que hemos acumulado con harto esfuerzo. Usted y sus amigos seguro sabrán cómo hacer uso de ellas y decidir si son aplicables o no en el contexto cubano.
Como usted sabe, la Revolución de Terciopelo en Checoslovaquia, a nosotros, los disidentes, nos tomó por sorpresa. No estábamos en absoluto preparados para recibir el poder de manos del régimen, el cual se derrumbaría en cosa de semanas. Entonces, si debo enfatizar algo, debería ser lo siguiente:
¡Todo demócrata y opositor al régimen totalitario debería actuar como si el poder fuera a ser entregado mañana!
A nosotros nos tomó por sorpresa la rapidez con la que el exhausto sistema comunista se colapsó, y nosotros no estábamos preparados para una inmediata toma del poder. Por eso nos vimos obligados a tomar las decisiones más esenciales bajo la presión de las circunstancias, en cuestión de días, a veces de horas. Pero precisamente los primeros instantes de la entrega del poder fueron los más importantes. Entonces se decidía el destino de un país por muchos años, y lo que no alcanzamos a hacer en los comienzos debimos recuperarlo más tarde con mayor dificultad. Nos topamos con que no teníamos preparado ningún gobierno en la sombra, nos topamos con que no habíamos seleccionado a personas capaces para presentarlos inmediatamente a la opinión pública como opción de reemplazo del antiguo parlamento incompetente. Quedó de manifiesto que no teníamos preparadas las bases legales para las nacientes estructuras democráticas, ni había garantías económicas para el país de cara a los meses venideros. A falta de semejantes reglas, quienes rápidamente tomaron ventaja fueron, precisamente, aquellos a los que usted menciona en su carta: aquellos para los que el régimen representa un telón tras el cual se ocultan sus propias ambiciones, zorros capaces de todo, con ventajas económicas amparadas en los cargos que hasta entonces habían ejercido. No menos importante resulta también considerar —de darse el caso— con cuál de los actuales políticos sería posible negociar la entrega del poder.
Seguramente muchos cubanos ven la cercanía de Estados Unidos como una amenaza. Los medios de comunicación del régimen son muy activos en cuanto a la propaganda. No hay que temerle tanto a una potencia como ésa, siempre y cuando demuestre que es democrática; más bien hay que temerle al totalitarismo, ya sea cercano o lejano. Por supuesto, la suerte de gravitación natural respecto de una potencia como Estados Unidos siempre ejercerá gran influencia sobre los países vecinos más chicos. Pienso que, como ciudadano de un pequeño país centroeuropeo, puedo comprender bien estos temores. Pero lo principal es que los cubanos puedan decidir su futuro por sí mismos, y decidir con quién y bajo qué condiciones desean o no entrar en acción. Ésta no debe ser una decisión manipulada, sino una que tomen los propios cubanos, y ningún país tiene derecho de imponerles ni de impedirles nada.
Estimado amigo, pienso que, no obstante todas las dificultades, vale la pena emprender este recorrido. Estoy firmemente convencido de que, a pesar de la propaganda ejercida por el Estado comunista, la mayoría de los cubanos están conscientes de que, hace catorce años, las naciones de la Europa Central tomaron la dirección correcta y que será bueno seguir su ejemplo.
Atentamente,
— Václav Havel

19 de enero de 2004

Sr. Václav Havel,
Ex presidente de la República Checa.

Estimado amigo:
Nuevamente recibo una carta suya y sus palabras me llevan a reflexiones profundas sobre los cambios, que para ustedes ya son una realidad y para nosotros un futuro inmediato.
Ciertamente, estamos en la fase final de la era totalitaria en Cuba, pero sabemos que lo que hagamos ahora, es decir la forma en que logremos realizar los cambios, determinará el futuro de nuestra sociedad.
Hay ciertos contrastes. Uno de éstos es que los cubanos saben que este es un régimen que no tiene futuro y del que ya no pueden esperar nada, pero aún muchos, ya no todos, se comportan como si fuese a durar muchos años más. Estas actitudes son fruto de la cultura del miedo instalada durante varias décadas, de la intolerancia que la acompaña y de la agresión verbal de los dirigentes y medios de comunicación contra todo lo que pueda insinuar cambio. La intención es inducir la parálisis, como la que se impone a los pasajeros de un avión secuestrado, cuya única perspectiva es el agotamiento del combustible para que entonces se estrelle.
Las metáforas siempre son limitadas para representar realidades y no es leal tratar de tomarlas punto a punto, pero podemos decir, continuando con ésta, que tan inhumano es el secuestro como el final que éste propicia. Esta nave es nuestra casa y en ella navega por la vida nuestro pueblo, que es quien desde dentro debe dar y dará solución a este drama, de manera que no se pierdan ni los pasajeros, ni la tripulación y ni siquiera los secuestradores, que ya se han quedado atrapados en una situación que parece no tener salida.
Sin embargo, hay salida, que es la entrada en una nueva era.
La desesperanza es el otro factor de parálisis. Por eso, ahora que ya miles de cubanos firmaron el Proyecto Varela, donde se hace una petición de Referendo para lograr los derechos fundamentales, se da el primer paso sustancial para el cambio pacífico: ciudadanos que se liberan del miedo y sin ninguna máscara, identificándose totalmente, piden este referendo.
Esto está sucediendo en medio de la situación que le describía más arriba. Ya la represión no paraliza a todos. Durante muchos años se había hecho creer a los cubanos que las únicas opciones eran emigrar o someterse, y también que este régimen era eterno, y funcionó el síndrome de la indefensión aprendida. Ahora, la mayoría de los que conocen el Proyecto Varela descubren dos verdades. La primera es que el cambio pacífico es posible y que la vida no tiene que acabarse con este régimen. La segunda es que los propios ciudadanos podemos ser los protagonistas de este cambio, que sí hay algo que hacer y que ya hay miles de cubanos que se atreven a dar su propio paso. Es el anuncio de la liberación. Por eso el gran esfuerzo del régimen es por impedir que los cubanos conozcan el Proyecto Varela y reprimir a los que lo promovemos.
La represión, más que contra el cambio, es contra el cambio pacífico, porque el cambio se producirá seguro. Pero el cambio que buscamos es el que incluye la reconciliación entre cubanos, el cambio que puede dejar al pueblo en control de su destino, y con capacidad para poner en práctica un programa de democratización, desarrollo y justicia social. Todavía muchos, en otros países, no creen que en Cuba el pueblo sea capaz de superar por sí mismo esta situación, y entonces sólo dan la sentencia de que no se puede hacer nada mientras viva Fidel Castro, como si su muerte fuera la solución, y dejan fuera de toda posibilidad el protagonismo de los cubanos. La solidaridad internacional con nuestra campaña cívica por el referendo sobre el Proyecto Varela y el diálogo nacional debería crecer ahora. Conflictos armados en América Latina y otras regiones han terminado con el diálogo apoyado por organizaciones internacionales, por fundaciones, iglesias y por muchas personas de todo el mundo. Pero cuando se trata de Cuba, son muchos los condicionamientos, las miradas desde posiciones ideológicas, las lecturas desde un antinorteamericanismo que llega a justificar la complicidad con la opresión y los intereses políticos o económicos que impiden la solidaridad. No estamos pidiendo ni queremos ninguna intervención, estamos llamando a la solidaridad con el referendo y el diálogo nacional.
¿Acaso no sería igualmente noble y humanitario apoyar este diálogo para superar la opresión y evitar posibles enfrentamientos entre cubanos, que apoyar los diálogos para terminar enfrentamientos? ¿Qué en este caso el gobierno no quiere el diálogo dentro de Cuba? Es verdad, pero el pueblo sí lo quiere y por eso lo vamos a realizar; es más, ya comenzamos.
Para mí y para todos los luchadores cubanos por la democracia es un privilegio tener un amigo como usted, que sabemos que comprende profundamente nuestra realidad y que es sensible a lo que le ocurre a los cubanos. Una vez más le agradezco su solidaridad y espero que alguna vez pueda venir a nuestro país, donde muchos lo respetamos y admiramos y donde su pensamiento ha ayudado a abrir horizontes nuevos a los que lo conocen.
Un fuerte abrazo,
— Oswaldo Payá Sardiñas

28 de marzo de 2004

Estimado amigo:
Me ha alegrado mucho su carta, la cual he leído detenidamente en varias ocasiones. Resulta para mí una prueba de una profunda vivencia de la realidad cubana. Intentaré responder a ella y al mismo tiempo enlazarla con las ideas que pusieron fin a mi carta anterior. Le escribía que cada demócrata y opositor a un régimen totalitario debería actuar como si el poder se le fuera a entregar mañana. Créame, se trata de una experiencia adquirida duramente.
No es posible ver desde fuera los movimientos intrínsecos de una sociedad manejada por un gobierno totalitario, ya que los dueños del poder fingen, no sólo ante sus ciudadanos, sino ante sí mismos, y ocultan la realidad. Por lo tanto, es difícil presagiar cuál podría ser la última gota en la copa de la paciencia de los cubanos. Sin embargo, es alentadora la existencia misma de una oposición bien estructurada, a pesar de que sufra persecución y humillaciones. Asimismo, el número de firmas entregadas del Proyecto Varela resulta muy esperanzador.
En caso de que el régimen se sienta arrinconado, en unos pocos días cada centenar de partidarios de la oposición se convertirá en un millar. El momento y la rapidez en que el miedo social será superado estarán dados por las condiciones del momento: habiendo concordia entre los opositores, ¿hasta dónde será el régimen capaz de reprimirlos ante la atención de la comunidad internacional?
Usted escribe que la represión actual no está orientada a evitar un cambio, cuya llegada en general se espera, sino que principalmente va en contra de un cambio pacífico. Entiendo entonces que la amenaza de una transición pacífica representa para el actual régimen la peor visión sobre el futuro. Y debo preguntarle: ¿Por qué? De acuerdo con lo que conozco sobre el comunismo, sucede así debido a que el sistema en su totalidad se sostiene sobre el concepto de la permanente amenaza, contra la cual es necesario mantenerse —también permanentemente— en estado de alerta. La sensación de amenaza externa les hace pensar a los gobernantes que tienen derecho a ese injustificable bagaje ideológico, lo que en una segunda fase mantiene ese sentimiento de amenaza. Este círculo vicioso permite manipular fácilmente la opinión de los ciudadanos. La idea de que algunos acontecimientos históricos puedan tener lugar fuera de los marcos de una revolución permanente, fuera de los marcos de ese sentimiento de amenaza, sería la negación de las bases sobre las cuales el actual régimen cubano se sostiene.
Considero valioso el Proyecto Varela en primer lugar porque demuestra que el régimen miente, debido a que el Proyecto Varela se funda en la Constitución vigente. Cada vez a un mayor número de cubanos se les enseña que la única amenaza es la propia existencia del sistema totalitario, y se les muestra cómo comportarse de manera cívica y conjuntamente responsable. Por supuesto, el régimen se esforzará en adelante por evocar una sensación de amenaza, y a toda costa acorralará tras ella a la sociedad. Y con el tiempo serán cada vez más quienes aparentarán lealtad. Varios de los que apoyan hoy al régimen cederán en cuanto se les pidan sacrificios en detrimento de su propia comodidad. Finalmente permanecerán fieles sólo los más fanáticos y los menos útiles a la hora de tomar decisiones importantes. La oposición debería saber aprovechar a los apóstatas del régimen, ya que el hecho de que aumenten será el último golpe para el régimen.
Tarde o temprano llegará el día en que la oposición actual se convertirá en el foco de las discusiones sobre el futuro de Cuba. La manera en que terminarán los días del régimen represivo será sumamente importante para el desarrollo y el posicionamiento de la oposición durante estas discusiones. Sin embargo, será decisiva su firme organización y el planteamiento de metas compartidas claras, con las cuales se sentará a la mesa de las negociaciones.
Los nuevos gobernantes suelen ser sometidos a numerosas pruebas. Una de ellas puede consistir, por ejemplo, en el anhelo de venganza. En su esfuerzo por limpiar su conciencia, anhelarán vengarse, además de algunas personas con trágicos destinos, aquellos que durante el totalitarismo fallaron. Frenar en su afán a estas personas es de suma importancia, y desde hoy es necesario reflexionar sobre la reconciliación con el propio pasado. El perdón colectivo, así como los tribunales populares de castigo, no conducen a buenas metas: solamente fomentan las pasiones, las divisiones de la sociedad y las escaladas de violencia, por un lado, o, por el otro, producen frustración, debido a que el que es culpable sigue controlando puestos de poder. La cimentación y el funcionamiento de juzgados legítimos se verán obstaculizados por la falta de jueces independientes: estarán disponibles sólo los que formaban parte de la maquinaria antidemocrática y de las prácticas totalitarias. Aquello es como bailar sobre el filo de la navaja.
Tras la entrega del poder, gran parte de los representantes de la actual oposición será más bien apartada a la sombra política por aquellos que, si bien nunca arriesgaron su pellejo en los instantes decisivos, no obstante sabrán utilizar la efervescencia social para apropiarse méritos ilegítimos. Es una regla que rige durante todas las revoluciones, y sería de extrañar que en Cuba no ocurriera así. En todo caso, en el futuro los representantes del nuevo gobierno serán igualmente inculpados y criticados por sus actos, y con frecuencia por personas que no hacen nada.
Querido amigo, no me parece que el mundo considere a los cubanos incapaces de efectuar cambios políticos, como escribe en su carta. Si el mundo duda, es una señal de que lo ciega su propio entorno. Y eso no es bueno. De seguro está usted consciente, sin embargo, de que no es posible exportar la libertad. Por lo demás, el valor de la libertad consiste precisamente en que cada individuo, cada sociedad, la puede alcanzar y diseñar por sí sola. Y si escribo diseñar y no solamente alcanzar, es porque pienso que se trata de un proceso largo. Debemos aspirar a la libertad incluso nosotros, que ya tenemos creadas las instituciones democráticas y en relativo funcionamiento. Quisiera asegurarle que, en los países que poseen experiencias frescas con el totalitarismo, la oposición cubana siempre encontrará comprensión. Vamos a continuar apoyándolos, y confío en que la Cancillería checa incluirá ese apoyo en sus propuestas a la Unión Europea, ente del cual la República Checa formará parte a partir del 1o de mayo.
Al final de mi carta quisiera recordar que, en los últimos meses, hemos sido testigos de otra toma de poder por la vía pacífica. Me refiero al caso de Georgia, un país que por varias décadas formó parte del imperio soviético. Aunque su evolución durante los últimos diez años difiere de la inmovilidad del régimen cubano, me llena de alegría que haya tenido lugar otro cambio por la vía pacífica.
Espero con ansia el día en que nos volvamos a encontrar.
Atentamente,
— Václav Havel
Agradecemos la ayuda de People in Need

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Tomado de Letras Libres de Mexico

Mario Vargas Llosa.




Las "Putas Tristes" de Fidel Castro.



Mario Vargas Llosa.


17-11-2005

Entre los defectos de Fidel Castro no figura la disimulación. En los 45 años que lleva en el poder la dictadura más larga de América Latina- nunca ha pretendido engañar sobre la naturaleza de su régimen ni sobre los principios en que se funda su manera de gobernar.

Cuba vive bajo un sistema "comunista" (son sus palabras), que, según él, es más justo y más libre que las putrefactas democracias capitalistas, a las que en todos sus cacofónicos discursos el "comandante" manifiesta siempre el soberano desprecio que le merecen, y a las que les pronostica que se desmoronarán bajo el peso de su corrupción interna. Es posible que Castro sea la única persona en Cuba que cree esas sandeces, pero, sin duda, se las cree, y como en la isla reina un totalitarismo vertical donde el jefe máximo tiene poderes omnímodos, el sistema funciona en razón de semejantes convicciones, machacadas por la propaganda unidimensional ante los cubanos como si fueran axiomas revelados. (Es por esta razón que Reporteros sin Fronteras acaba de situar a Cuba en el lugar 166, entre 167 países examinados, en lo que concierne a la libertad de prensa).

El "comandante" lo ha hecho saber hasta la saciedad: como el régimen comunista cubano es superior a las democracias occidentales no va a cometer la debilidad de admitir elecciones libres, libertad de expresión, de movimiento, tribunales y jueces independientes, alternancia en el poder, etcétera. Esas instituciones y prácticas son cortinas de humo para la explotación que prolifera en las democracias "social-pendejas", exquisita vulgaridad inventada por Castro para denigrar a los socialistas y social demócratas que lo critican.

¿Para qué convocaría a elecciones libres un gobierno que cuenta con el 99,9% de la población? ¿Para sembrar la división y el caos en esa hermosa unidad sin censuras que garantiza el régimen de partido único? Quienes piden aquellas consultas electorales, libertad de partidos políticos, prensa independiente y cosas por el estilo, quieren, en verdad, abrir las puertas de Cuba a los imperialistas empeñados en acabar con las grandes "conquistas sociales" de la revolución -¿debe incluirse entre ellas el haber enviado a los homosexuales junto a delincuentes comunes a campos de concentración en los tiempos de las Umap?- y convertir a Cuba en una democracia neo-colonial, seudo liberal y social pendeja, donde 11 millones de cubanos serían explotados sin misericordia por un puñado de capitalistas yanquis.

Quienes piden semejantes cambios son, simplemente, enemigos de la revolución, agentes del imperialismo y deben ser tratados como delincuentes y traidores a su patria. No son meras palabras de un paranoico megalómano, sino una convicción respaldada por 45 años de conducta rectilínea, en los que Castro no ha dado un paso atrás. Esta se ha visto materializada una y otra vez en encarcelamientos masivos, una represión sistemática ante la más mínima manifestación de disidencia, con escarmientos periódicos en los que reales o supuestos desafectos al sistema son juzgados y condenados, en juicios tan grotescos como los que se llevaban a cabo en la URSS estalinista. Que, a pesar de esta política de terror sistemático haya todavía cubanos, como el poeta Raúl Rivero y sus 75 compañeros encarcelados en la última oleada represiva, que, desde las cárceles donde se pudren en vida, mantengan vivo el espíritu de resistencia, no sólo asombra y llena de admiración: además, demuestra, como lo ha subrayado Vaclav Havel en el homenaje que acaba de rendirles, que aun dentro de las sociedades devastadas por el oscurantismo la libertad encuentra siempre la manera de sobrevivir.

Que este régimen tenga todavía partidarios en el extranjero no tiene por qué sorprender. El odio que la sociedad abierta inspira a muchos los lleva a preferir una dictadura "social" a la democracia, y por eso deploran la caída del Muro de Berlín, la desintegración de la Unión Soviética y la conversión de China Popular a un capitalismo "salvaje" (aquí sí es admisible la expresión). Desde luego, yo creo que están equivocados y que muchos no podrían soportar 24 horas en una sociedad como la que defienden, pero, si creen eso, es lógico que se muestren solidarios de una satrapía que encarna sus propios ideales y aspiraciones políticas. Hay que reconocerles una indiscutible coherencia.

Hay, en cambio, incongruencia, en que intelectuales, políticos o gobiernos que se dicen democráticos sirvan los intereses de un régimen enemigo de la cultura democrática y, en vez de mostrarse solidarios con quienes en Cuba van a prisión, sometidos a toda clase de privaciones y tropelías, apoyen a sus verdugos y jueguen el papel de celestinas o "putas tristes" -empleando un término de actualidad- de la dictadura caribeña.

Es un insulto a la inteligencia pretender hacer creer a cualquiera que haya seguido someramente el casi medio siglo del régimen cubano, que la manera más efectiva de conseguir "concesiones" de Castro es el apaciguamiento, el diálogo y las demostraciones de amistad con su tiranía. Y lo es porque el propio Fidel Castro se ha encargado de disipar cualquier malentendido al respecto: él tiene cómplices, cortesanos, sirvientes, que colaboran con su política, sus designios, su gobierno y su modelo político-social, de los que ninguno de sus numerosos "amigos" lo ha hecho apartarse jamás un milímetro. Es verdad que, a veces, algunos de esos politicastros convenencieros o intelectuales en pos de credenciales progresistas que van a retratarse con él y a echarle una mano publicitaria reciben como regalo un preso político. Pero esa asquerosa trata de presos en vez de mostrar un ablandamiento del régimen es más bien una señal de inhumanidad.

¿A qué viene todo esto? A que el gobierno español de Rodríguez Zapatero acaba de hacer pública su intención de apandillar un movimiento para que la Unión Europea, que, luego de los fusilamientos y condenas a los 75 disidentes había optado por una política de firmeza ante la dictadura cubana mientras no hubiera progresos reales en materia de derechos humanos, rectifique y opte más bien por el acercamiento y el diálogo amistoso con Castro, es decir, por cortar toda vinculación y apoyo a sus opositores. El pretexto es que la "firmeza" no ha dado resultados. ¿Qué resultados han dado la cobardía y la complicidad con el régimen cubano de todas esas "democracias" latinoamericanas que votan a favor de Fidel Castro en las Naciones Unidas? Por lo menos la política adoptada por la Unión Europea ha enviado un mensaje claro a los millones de cubanos que no pueden escapar, de que no están solos y que las democracias occidentales están moral y cívicamente de su lado en ese combate que tarde o temprano vencerán.

Acercamiento y diplomacia son eufemismos para los que, hablando claro, es una abdicación vergonzosa de un gobierno que decide contribuir a la supervivencia de una dictadura tan innoble como la de Franco, y una puñalada a los innumerables cubanos que sueñan con vivir en un país sin la asfixiante monotonía del partido único.

Lo más criticable en este caso es que, los gobernantes españoles, a menos de haber caído víctimas de una súbita plaga de angelismo pueril, saben perfectamente que el cambio que proponen no conseguiría la más mínima apertura del régimen, y, por el contrario, echaría a sus desfallecientes pulmones una bocanada de oxígeno (Fidel Castro ya dijo públicamente que la decisión del gobierno español era "la correcta"). ¿Por qué lo hacen, entonces? Para consumo interno. Para probar que también en este ámbito hay una ruptura radical con el gobierno anterior. O para dar un poco de aliento a esos remanentes tercermundistas y estalinianos que, aunque felizmente muy minoritarios, existen todavía dentro del socialismo español, muy rezagado en este respecto de sus congéneres británicos, franceses, alemanes y nórdicos, donde los socialistas no tienen el menor complejo de inferioridad frente al Gulag tropical cubano.

Mi esperanza es que esos magníficos "socia-pendejos" europeos impidan que esta iniciativa lamentable se materialice. Ella debe ser denunciada y combatida como lo que es: un acto demagógico e irresponsable que sólo servirá para apuntalar a la más longeva dictadura latinoamericana. No debemos permitir que la España democrática, moderna y europea que en tantos sentidos es un ejemplo para América Latina se convierta en la "puta triste" de Fidel.


Guillermo Cabrera Infante


Guillermo Cabrera Infante:

"Ahora el lema de Castro es Patraña y muerte"
Nuria AZANCOT.
El Cultural. España, abril 28, 2003.

Caribe puro, Guillermo Cabrera Infante gusta de jugar con las palabras. Las seduce y embroma y precipita en torrentera barroca y deslumbrante. Es un mago quijotesco del idioma, un quijote mágico ante, sobre, por y para la literatura. Un genio tiznado de nostalgia de su Isla, de esa Cuba tan lejana y tan íntima por la que sigue sangrando. Porque Cabrera vive en el exilio desde 1965, y hoy no tiene ganas de broma. Los últimos crímenes del castrismo, las condenas a penas de veinte años de cárcel contra intelectuales como Raúl Rivero, tienen la culpa.

Vive desde hace años Cabrera Infante en Londres, acaso la ciudad menos caribe del mundo, pero Miriam Gómez ha convertido el piso en que viven en una isla en la isla, en una isla barroca y festiva. Incluso hoy.

–¿Cuáles son sus noticias de primera de mano de lo que está pasando? ¿Podría explicar cómo funciona el "boca a boca" entre los escritores cubanos en el exilio"

–En este caso, en el día de hoy, no hace falta el "boca a boca". Las noticias están en todas partes: en la televisión, en la radio, en el teléfono, en los faxes. Todos los medios de comunicación han dado la noticia porque es de extrema gravedad –aunque el régimen de Fidel Castro comete atrocidades todos los días del año. Lo que ocurre ahora es que el Régimen le ha dado la mayor propaganda posible, como, al condenar en masa a la cárcel –hay que recordar que las encarcelaciones son a cadena perpetua o a 20 años de cárcel, lo que venga primero –porque son castigos ejemplares. Fidel Castro no es el único responsable de lo que ocurre en Cuba, pero él es el primero que da noticias de las condenas que reparte a diestro y siniestro, sobre todo a siniestro. Hay que añadir los fusilamientos de los tres acusados de haber cometido el crimen nefando de haberse robado una lancha de pasajeros para huir al extranjero. A Castro, y su régimen, les gustan los escarmientos. Después de cada condena parecen decir: y que no vuelva a pasar. Lo que ocurre es que pasa una y otra vez. Todos los días hay cubanos que huyen y en su huida enfrentan al mar, a los tiburones y, lo peor de todo, la ira de Castro. Ahora ha desatado sus escarmientos al socaire de la situación en Iraq y en medio mundo. Es un ejemplo clásico del refrán que dice: "A río revuelto ganancia de un pescador", que es el Máximo Líder. Que es lo que le gusta, ser el Mayor Juez, el que todo lo decide y lo proclama al mismo tiempo. Después del fiscal nadie más ha hablado. Aunque la condena se ha divulgado por todas partes. Ni siquiera sus amigos de siempre han respaldado esta atrocidad, porque es un crimen sin nombre. Todos los fusilados eran negros que trataban de huir del infierno".

También un buen puñado de intelectuales ha sido condenado a penas que van de la cadena perpetua a 20 años de cárcel. Como Rivero:

–No conozco a Raúl Rivero en persona, pero he hablado mucho por teléfono con él y lo he leído, que es conocerlo mejor. Es un hombre valiente hasta la temeridad. Ha estado antes en la cárcel. El Régimen ha repartido condenas mayores como si las condenas fueran a durar más que el Régimen mismo. Raúl Rivero ha cometido el crimen de lesa majestad de tener en uso una computadora, una máquina de escribir y dos libros de poemas publicados. Ése ha sido su crimen, pero todo ha sido fabricado por Fidel Castro y sus miñones, con el testimonio de los agentes infiltrados en su grupo. El juicio y las condenas son peores que las culpas esgrimidas cuando el caso Padilla.

Inocentes bajo condena

–Sí, por que, ¿realmente es tan peligroso como para merecer veinte años de cárcel? Y si lo es, ¿qué pena cree que le caería a usted si estuviera en la Isla?

–Al revés de la justicia ordinaria todos los cubanos son inocentes que tienen su condena al vivir bajo el régimen de Castro. Todos los días alguien comete un crimen. Eso pasa al vivir bajo el régimen de un hombre que grita "Patria o muerte" a la menor provocación, Castro mismo determina quién vive en la patria y a quién le da muerte. El lema atroz debe ser modificado: "Patraña y muerte" es lo que determina el Máximo Líder. De la isla del Dr. Castro hay que huir tan lejos como puedas. Haber huido en 1965 y mantener mi exilio me ha salvado la vida. Ahora habría estado preso hace décadas o estaría muerto. No habría escrito mis libros o serían prohibidos como hace el Régimen ahora. Uno de sus miñones, llamado Roberto Fernández alias Retamar, dijo en la televisión americana que no se me publicaría en Cuba hasta que yo estuviera muerto. Entonces veríamos. Es lo que ha pasado con Lydia Cabrera, Lino Novás Calvo y Gastón Baquero. Todos sus libros han estado prohibidos en Cuba y ahora que están muertos sus autores, los reclaman como del dominio público. Es una práctica aprendida de la Unión Soviética, pero como son fieles practicantes poderosos, la mantienen todavía en Cuba. Pero todo –los fusilamientos, las cárceles, los libros y la vida perdidos– se remite al día que muera Fidel Castro y sus miñones emprendan la huida. Este día está más cercano cada día.

El tirano troglodita

–Hace unos días Saramago anunció que tras los últimos fusilamientos ya no quería saber nada del régimen cubano, que "hasta aquí habíamos llegado". También intelectuales como Grass o Tabucchi, poco sospechosos de ser enemigos de la revolución, denuncian sus abusos: ¿qué ha cambiado en Occidente para que comience a caer la máscara que protege al dictador?

–No todo el mundo quiere ser cómplice eterno de un tirano. Habrá más desafectos en la medida que Castro se quite la máscara y se muestre como un tirano más, es decir, un tirano troglodita puesto al día. Hay expertos en tiranos, como Naomi Campbell, que sabe que no es lo mismo un tirano de moda que un tirano a la moda. Sospecho que cuando habló con Castro no hablaron del tamaño de las faldas o de usar o no usar sostén. Spielberg o Stone habrían hablado de la verdad como ficción o del tamaño de la barba o de tinte para el cabello canoso, porque ellos también están al día. Ahora me acabo de enterar que Stone ha hecho un documental sobre Castro. Stone ha creado el "natural-born killer". Castro es el perfecto sujeto para Stone, es decir, el criminal nato. Recuerdo las visitas que recibían Hitler o Stalin, en que gente más enterada de la política que los directores de Hollywood, como Bernard Shaw o H. G. Wells, salían mesmerizados al hablar con los tiranos del día. ¿Cómo lo quiere, de vainilla o de chocolate?

Pero no, no es suficiente, no para el escritor, que recuerda el día en que vino a visitarle "la viuda de un hombre famoso por sus 'ideas de izquierda' (los nombres no importan porque son intercambiables) Ella había visitado Cuba 'a su hora' y me preguntó por la Cuba de ahora y le conté parte de lo que sé y que debiera saber la izquierda, y no me dejó terminar la enumeración de horrores para decir: '¡Qué lástima! Cuando todo parecía un sueño'. Y le dije, le tuve que decir, que lo que era un sueño para los visitantes era una pesadilla para los cubanos. La señora pareció caer en una catatonia profunda y me pidió que habláramos de otra cosa. ¿De qué otra cosa? Evidentemente de lo que fuera menos traumatizante, y no pudo oír mi mensaje completo".

Presión, prisión y represión

Porque Cabrera lleva años denunciando lo que ocurre. Como él mismo dice, "creo haber hablado de la presión y la prisión y la represión en Cuba. Estaría hablando hasta el día del Juicio Final, que espero que sea pronto para Fidel Castro".

–Hace unos años, el juez Garzón intentó llevar a Pinochet ante un Tribunal Internacional por sus crímenes contra la humanidad. ¿Se imagina a Fidel Castro en esa misma situación? ¿Podría adelantarnos quizás la hipotética acusación que usted presentaría en esa Causa?

–Hace años, cuando acusaba y acosaba a Pinochet, el juez Garzón recibió un dossier completo sobre Fidel Castro y su tiranía activa. El buen juez prometió estudiar los documentos. Creo que todavía los estará estudiando. Había una ley universal de que jamás se enjuiciaría a un déspota en el poder. Garzón, el buen juez, le explicó al cubano disidente en el exilio, que traía todos los documentos verificables de los crímenes cometidos por Castro, que eran más que las acusaciones que sirvieron para hacer la guerra a Sadam Hussein y bajarlo de su trono de poder totalitario. Espero que Garzón vuelva a activar ese dossier, que ha crecido hasta hacerse todo un caso enorme, y proceda a procesarlo., Mi libro Mea Cuba sería mi índice acusador.

Presos sin nombre

Y claro, salen a la palestra, los nombres de Heberto Padilla, de Norberto Fuentes, de Raúl Rivero...

–Los tres (y alguien más) tienen un denominador común: Fidel Castro. Padilla murió en el exilio. Fuentes ha aportado al caso su libro Dulces guerreros cubanos y Raúl Rivero está preso. Sus libros de poemas forman parte de su causa. Fidel Castro lo cambiaría por sus presos en estados Unidos –o, como hizo antes, los regalaría a un visitante del momento, como Jesse Jackson o Manuel Fraga. Antes en Cuba se recibían a los visitantes eminentes con una caja de habanos. Ahora se les dan presos. Después de todo, Castro los produce como si fueran cohibas. Pero el tirano va de capa caída. Ya ninguna razón le concede créditos, y el país está en la miseria absoluta. Su amigo Sadam ha caído ahora y Castro se ha asustado al ver caer al hombre con que compartía hasta hace poco. (Hasta compartían el mismo médico). Pero los que me preocupan más son los presos sin nombre, ese es el Hombre Nuevo que quería Guevara. Las cárceles cubanas están llenas de ellos y el corredor de la muerte lo recorren desconocidos fuera de Cuba. No es la primera vez que Castro fusila a sus enemigos políticos.

–Sus libros están prohibidos en la Isla, como los de Zoé Valdés o Manuel Díaz Martínez, aunque siguen circulando: ¿a cuánto se cotizan hoy en el mercado negro los suyos?

–Mis libros están prohibidos en la Cuba de Castro desde 1965, que fue cuando salí de Cuba. Se han cotizado en el mercado negro a los más diversos precios: diez latas de leche condensada, por dólares y circulan en una suerte de zamisdat cubano. Hace poco, un ama de casa de Santiago de Cuba que leía La Habana para un Infante Difunto (y esto vino por el cable) y fue sorprendida cometiendo ese crimen nefando por la policía política; como se dice in fraganti, y fue puesta presa y condenada a ¡500 pesos de multa! ¡¡por tener propaganda subversiva!! Eso le pasa ahora a mi lector natural, gente que debe leerme en el interior más oculto y cubrir mis libros con papel de periódico o portadas de revistas cubanas.

–Sé que ha seguido atentamente la guerra de Iraq a través de la CNN, y que, a pesar de ser una postura impopular en Europa, era partidario de la intervención y de derrocar a Sadam: ¿cómo ha vivido los acontecimientos? ¿Esperaba que el régimen se desmoronara sin resistencia?

–A través de todos los noticieros de televisión –menos CNN. Esta parece ser la televisión privada de Castro. Su otrora propietario el hillbilly Ted Turner, va a cazar patos a Cuba y Fidel Castro lo acompaña y hace que un helicóptero de sus fuerzas aéreas espante a los patos en dirección de la escopeta de Ted. Afortunadamente el cazador con asistencia castrista ha perdido su poder. (Parece que las maldiciones cubanas han hecho efecto). Pero su buró noticioso en La Habana se sostiene y sigue al frente una mujercita desagradable, siempre con un acento favorable a Castro. Hace poco uno de sus locutores, que tiene el ridículo nombre de Bernard Shaw, fue a entrevistar a Castro. Ese locutor es negro pero nunca le preguntó a Castro acerca de los negros en las cárceles cubanas, y le permitía a Castro llamarlo Bernie, como si fuera un íntimo. Jamás le hizo una contrapregunta, algo que moviera o conmoviera al dictador cubano. Todo quedaba en familia. La familia CNN.

Sadam, un discípulo de Castro

Castro es para Hussein el padre de la madre de todas las batallas. Es decir, su abuelo en guerra. ¡Cómo no iba a desear yo la desaparición del tirano de Bagdad! Muchos en España, cuando se les acabó el tema de las manchas de fuel, entraban en un tema aún más sucio. Como dijo el segundo de Sadam, Tariq Aziz: "Todo el mundo nos apoya". Nadie más que "escritor latinoamericano" profesional, eterno aspirante al premio Nobel, que llenó páginas y páginas anunciando y denunciando, pero nunca renunció a su retiro americano, y cuando le duele un callo corre a los Estados Unidos a ponerse en manos de los médicos americanos.

–¿Se imagina en Cuba escenas de saqueos a museos y bibliotecas, como los que se han vivido en Iraq?

–En cuanto se muera o se vaya Fidel Castro habrá motines y saqueos mucho peores que los que se han visto en Iraq. La llamada Rompezón, cuando se fue Machado al exilio, y cuando huyó Batista y el saqueo de los hoteles de lujo y la rompezón de parquímetros en toda La Habana, se quedarán en escaramuzas comparadas con lo que vendrá. Los hoteles, todos en manos españolas, tendrán un destino aciago, como los espectros del poder de Fidel Castro y de los dueños al 50 por ciento, que son españoles, mexicanos y canadienses. No será un espectáculo edificante pero será la venganza de todos los cubanos a los que está prohibido siquiera visitar esos hoteles, ni siquiera cuando los propietarios actuales están dispuestos a su visita, pero el gobierno se lo impide. Recuerde que Sadam es un discípulo de Castro, a quien imita, aunque de la imitación sólo le sale Stalin. El embargo es el talón de Aquiles de Castro, que siempre llama bloqueo a lo que es un embargo comercial de una sola nación. El vocero de Castro no se cansa de decir que su régimen tiene relaciones –que enumera hasta 165: él sabrá su geografía– con todos los países del mundo menos con los Estados Unidos. Lo que no dicen el amo y sus millones es que la mayor entrada de economía que tiene el país viene en la forma de envíos de los exiliados a sus familiares, menos afortunados porque se han quedado en Cuba. Para burlar el embargo y demostrar que es un cliente solvente, Castro ha pagado al contado las compras que ha hecho a los comerciantes de USA –cuando le debe tanto a Europa, a Japón y a Canadá y a medio mundo. Mientras los negocios, principalmente los hoteleros españoles, no dejan entrar a cubanos más que como criados, a quienes les paga a través del gobierno, que cobra dólares y devuelve pesos.

–Está acabando un libro... ¿por qué no nos adelanta de qué trata, y cuándo lo tendrá terminado?

– Se llamará La ninfa inconstante y será una historia de amor más allá del recuerdo. No sé cuando lo terminaré. Sé que lo comencé en 1995 y la vida y sus accidentes me han interrumpido más de una vez. Como esta entrevista.

Intelectuales, políticos y artistas condenan los juicios por delito de conciencia en Cuba


Intelectuales, políticos y artistas condenan los juicios por delito de conciencia en Cuba
Entre los firmantes están Günter Grass, Mario Vargas Llosa, Pedro Almodóvar, Jorge Edwards, Ana Belén, Fernando Savater, Soledad Bravo, Alfredo Bryce Echenique, Víctor Manuel, Enrique Krauze, Carlos Monsiváis. Luis Goytisolo, Juan Goytisolo, Tomás Eloy Martínez, etc.

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Carta abierta
El Gobierno de Fidel Castro, aprovechando la conmoción internacional generada por la guerra en Irak, ha desatado la más violenta represión política de los últimos diez años en Cuba. Entre el 18 y el 21 de marzo pasados fueron arrestados 79 opositores pacíficos, los cuales han sido condenados a penas de hasta 28 años de cárcel por delitos de conciencia.
Los abajo firmantes, intelectuales, artistas y políticos del mundo democrático, exigimos al Gobierno cubano la inmediata liberación de todos los disidentes y demandamos el cese de la represión contra la oposición pacífica.
Firmas
Héctor Aguilar Camín
Asdrúbal Aguiar
Marcos Aguinis
Pedro Almodóvar
Pedro Altares
Antonio Álvarez Couceiro
Montxo Armendáriz
Rafael Azcona
Roger Bartra
Carlos Barbáchano
Ana Blandiana y otros 60 miembros de PEN Club Roumain
Ana Belén
Felipe Benítez Reyes
Marta Bizcarrondo
Michel Braudeau
Soledad Bravo
Louise Brissette
Alfredo Bryce Echenique
Enma Bonino
Elizabeth Burgos
Javier Campos
Miguel Carmona Ruano
Jorge Castañeda
Adolfo Castañón
Silvia Castillo-Winter
Ricardo Cayuela
Juan Luis Cebrián
Israel Centeno
Eduardo Cerviñol
Eduardo Chamorro
Bernard Comment
Alain Corneau
Corine Cumerlato
Juan Cruz
Mihály Dés
Luc Delannoy
Fernando G. Delgado
Agustín Díaz Yanes
Gabino Diego
Jordi Doce
Christopher Domínguez Michael
Jorge Edwards
Fernando Luis Egaña
Antonio Elorza
Hans Magnus Enzensberger
Joaquín Estefanía
Mark Falcoff
Chales Faulhaber
Brenda Feliciano
José María Fidalgo
Jean François Fogel
Miriam Freilich
Concha García Campoy
Luis García Montero
José Luis García Sánchez
Antonio García Santesmases
Antonio Gómez Rufo
Angeles González-Sinde
Luis Goytisolo
Juan Goytisolo
Félix Grande
Günter Grass
Almudena Grandes
Gustavo Guerrero
Ramón Guillermo Aveledo
Carmen Gurruchaga
Manuel Gutiérrez Aragón
Liliane Hasson
Diego Hidalgo
Solveig Hoogesteijn
Sofía Imber
Trinidad Jiménez
Santos Juliá
Nancy Julien
Enrique Krauze
Monika Krause-Fuchs
Fernando R. Lafuente
Emilio Lamo de Espinosa
Peter Landelius
Jean Claudio Lechin
Joaquín Leguina
Elvira Lindo
Soledad Loaeza
Claudio López Lamadrid
Claudio Magris
Carlos Malamud
Juan Malpartida
Víctor Manuel
José María Maravall
Javier Marías
Manuel Marín
Emilio Martínez Lázaro
Tomás Eloy Martínez
François Maspero
Ángeles Mastretta
Blas Matamoros
Jean Meyer
Adam Michnik
Juan José Millás
Carlos Monsiváis
Rosa Montero
Vicente Molina Foix
Jesús Munárriz
Antonio Muñoz Molina
Maurice Olender
Ernesto Olivera
Ludolfo Paramio
Luis Pastor
Yolanda Patín
Julio Patán
Teodoro Petkoff
Anita Phelps Tovar
Charles Powell
Javier Pradera
Gloria Pradel
Benjamín Prado
Barbara Probst Solomon
Armando Pinto
Marcel Quillévéré
Manuel Rafael Rivero
Sergio Ramírez
Beatrice E. Rangel
Alberto Recarte
Rosa Regás
Eugenia Rico
Miguel Ríos
Manuel Rivas
Denis Rousseau
Félix Romeo
Fanny Rubio
Joaquín Sabina
Adolfo Salgueiro
Rosa María Sardá
Fernando Sánchez Dragó
Fernando Savater
Guillermo Sheridan
Gonzalo Sichar Moreno
Carlos Solchaga
Sergio Staino
Ilan Stavans
Antonio Tabucchi
Gustavo Tavares
Hermann Tertsch
Ana Teresa Torres
Maruja Torres
Nadine Trintignant
David Trueba
Fernando Trueba
Julio Trujillo
Fernando Vallespín
Mario Vargas Llosa
Gerardo Vera
Ignacio Vidal-Folch
Luis Antonio de Villena
Juan Villoro
José Miguel Vivanco
Jorge Volpi
Luis Yáñez
Pablo Zinger

Eduardo Galeano


Eduardo Galeano:
Cuba duele

Las prisiones y los fusilamientos en Cuba son muy buenas noticias para el superpoder universal, que está loco de ganas de sacarse de la garganta esta porfiada espina.

Son muy malas noticias, en cambio, noticias tristes que mucho duelen, para quienes creemos que es admirable la valentía de ese país chiquito y tan capaz de grandeza, pero también creemos que la libertad y la justicia marchan juntas o no marchan.
......
Rosa Luxemburg, que dio la vida por la revolución socialista, discrepaba con Lenin en el proyecto de una nueva sociedad. Ella escribió palabras proféticas sobre lo que no quería. Fue asesinada en Alemania, hace 85 años, pero sigue teniendo razón: "La libertad sólo para los partidarios del gobierno, sólo para los miembros de un partido, por numerosos que ellos sean, no es libertad. La libertad es siempre libertad para el que piensa diferente". Y también: "Sin elecciones generales, sin una libertad de prensa y una libertad de reunión ilimitadas, sin una lucha de opiniones libres, la vida vegeta y se marchita en todas las instituciones públicas, y la burocracia llega a ser el único elemento activo".

(Nota mía: Nada de esto aparece en el Libro "Las venas abiertas de América Latina".)
Son visibles, en Cuba, los signos de decadencia de un modelo de poder centralizado, que convierte en mérito revolucionario la obediencia a las órdenes que bajan, "bajó la orientación", desde las cumbres.

José Saramago




José Saramago,


Premio Nobel de Literatura, comunista,


(Publicado en El País, Madrid.)

Hasta aquí he llegado. Desde ahora en adelante Cuba seguirá su camino, yo me quedo. Disentir es un derecho que se encuentra y se encontrará inscrito con tinta invisible en todas las declaraciones de derechos humanos pasadas, presentes y futuras. Disentir es un acto irrenunciable de conciencia. Puede que disentir conduzca a la traición, pero eso siempre tiene que ser demostrado con pruebas irrefutables. No creo que se haya actuado sin dejar lugar a dudas en el juicio reciente de donde salieron condenados a penas desproporcionadas los cubanos disidentes. Y no se entiende que si hubo conspiración no haya sido expulsado ya el encargado de la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana, la otra parte de la conspiración.

Ahora llegan los fusilamientos. Secuestrar un barco o un avión es crimen severamente punible en cualquier país del mundo, pero no se condena a muerte a los secuestradores, sobre todo teniendo en cuenta que no hubo víctimas. Cuba no ha ganado ninguna heroica batalla fusilando a esos tres hombres, pero sí ha perdido mi confianza, ha dañado mis esperanzas, ha defraudado mis ilusiones. Hasta aquí he llegado.

domingo 17 de mayo de 2009

Fusilados al amanecer


Fusilados al amanecer
Carlos Alberto Montaner


Fidel Castro se quedó helado cuando José Saramago, el Premio Nobel de Literatura, publicó su ya célebre carta con el "hasta aquí he llegado". Aún le resultó más dura la "deserción" de Eduardo Galeano, un ensayista uruguayo de menor peso literario, pero con una relación casi carnal con la dictadura cubana. Después de dieciocho mil fusilados y ciento veinte mil presos políticos a lo largo de cuarenta y cuatro años de ininterrumpidas persecuciones, que incluían desde homosexuales hasta Testigos de Jehová, pasando por lectores de Vargas Llos a y amantes de la música de los Beatles, ¿cómo y por qué iba a imaginar el Comandante que las míseras muertes de tres infelices "negritos" -como les llama despectivamente-, y apenas 75 nuevos condenados a cárcel, provocarían una sublevación entre las huestes de sus mimados escritores y artistas, incluidos los cantantes Ana Belén, Víctor Manuel, Joaquín Sabina, y otros populares personajes de la izquierda?

Las dictaduras comunistas con vocación imperial, como la cubana, siempre requieren un coro internacional de apoyo. ¿Cómo Fidel Castro puede ser un tirano implacable si Gabriel García Márquez, tan talentoso y simpático, es su amigo? ¿Cómo va a ser cierto que los guardafronteras ametrallan balseros y los carceleros asesinan a los presos políticos, como le ocurrió a mi amigo Alfredo Carrión, si Mario Benedetti, ese tierno poeta uruguayo, apoya la revolución?

Es tan importante este cuerpo de dóciles sicofantes, que el Máximo Líder, siguiendo de cerca el modelo soviético, creó una poderosa rama del Ministerio del Interior para potenciarlo: el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos.

¿Por qué tanta gente valiosa e inteligente se presta a esta desvergüenza? La coincidencia ideológica cuenta, pero menos que la vanidad y los intereses económicos. La dictadura recompensa con dinero y con fama. Edita libros y discos. Hay premios, prensa, halagos. Pero hay también un aspecto psicológico importantísimo: la revolución aporta un circuito de apoyo internacional. Tiene mucho de secta religiosa. Hay una masonería revolucionaria, cálida y entusiasta, que entrega su corazón y sus aplausos en cada rincón de la cultura donde el coro entona sus alabanzas. Romper con la revolución cubana es también romper con todo eso: pregúntenle al escritor colombiano Plinio Apuleyo Mendoza, a quien los castristas de su país hasta le han enviado una bomba por correo.

Hoy mucha gente está dispuesta a pagar ese precio. El Comandante y la revolución pe rdieron totalmente su atractivo. Los dos están muy viejos. Han hecho mucho daño. Han matado y encarcelado excesivamente. Han generado demasiada miseria, demasiados exiliados, demasiados delatores. El pretexto del imperialismo yanqui ya no alcanza para encarcelar al primer poeta del país, a Raúl Rivero, a veinticinco periodistas independientes, a catorce bibliotecarios y a otros treinta demócratas, por decir verdades. Mucho menos para matar a tres muchachos que de manera incruenta intentaron secuestrar una lancha para escapar del infierno.
Castro y sus propagandistas han intentado contener la desbandada con un Manifiesto envilecido, encabezado por Alicia Alonso, a cuyo pie han puesto sus firmas temblorosas veintiocho escritores y artistas: Miguel Barnet, Roberto Fernández Retamar, Cintio Vitier, Silvio Rodríguez y un forzoso etcétera. ¿Qué dicen, qué los han obligado a decir? Que no los dejen solos porque Estados Unidos los invade. Pobre gente. Fidel Castro también los fusiló al amanecer y no se han dado cuenta.

Reinaldo Arenas


Reinaldo Arenas
Reinaldo Arenas en youtube
Poemas
de
Reinaldo Arenas



Autoepitafio


Mal poeta enamorado de la luna,
no tuvo más fortuna que el espanto;
y fue suficiente pues como no era un santo
sabía que la vida es riesgo o abstinencia,
que toda gran ambición es gran demencia
y que el más sordido horror tiene su encanto.
Vivió para vivir que es ver la muerte
como algo cotidiano a la que apostamos
un cuerpo espléndido o toda nuestra suerte.
Supo que lo mejor es aquello que dejamos
-precisamente porque nos marchamos-.
Todo lo cotidiano resulta aborrecible,
sólo hay un lugar para vivir, el imposible.
Conoció la prisión, el ostracismo,
el exilio, las múltiples ofensas
típicas de la vileza humana;
pero siempre lo escoltí cierto estoicismo
que le ayudó a caminar por cuerdas tensas
o a disfrutar del esplendor de la mañana.
Y cuando ya se bamboleaba surgía una ventana
por la cual se lanzaba al infinito.
No quiso ceremonia, discurso, duelo o grito,
ni un túmulo de arena donde reposase el esqueleto
(ni después de muerto quiso vivir quieto).
Ordenó que sus cenizas fueran lanzadas al mar
donde habrán de fluir constantemente.
No ha perdido la costumbre de soñar:
espera que en sus aguas se zambulla algún adolescente.

(Nueva York, 1989)
Poema No, Música Tenaz...

¡No, música tenaz, me hables del cielo!,
donde es obligación cavar la tierra.
No creo que exista tal consuelo
donde sólo es vivir perenne guerra.

Pues quien del horror ya corrió el velo
sabe que sólo horror el mundo encierra.
Inútil es tu canto, ardor y celo:
oigo la última puerta que se cierra.

Y es tanto el estupor de ese chasquido
que la voz más audaz ya se resiente
a su ruido seco, su mortal estruendo,

y hasta el más musical de los sonidos
ante tal algarabía de batientes
su rumor también va enmudeciendo.


Desde El Infierno

Todo lo que pudo ser, aunque haya sido,
jamás ha sido como fue soñado.
El dios de la miseria se ha encargado
de darle a la realidad otro sentido.
Otro sentido, nunca presentido,
cubre hasta el deseo realizado;
de modo que el placer aun disfrutado
jamás podrá igualar al inventado.
Cuando tu sueño se haya realizado
(difícil, muy difícil cometido)
no habrá la sensación de haber triunfado,
más bien queda en el cerebro fatigado
la oscura intuición de haber vivido
bajo perenne estafa sometido.

(La Habana, 1972)

Tú Y Yo Estamos Condenados

Tú y yo estamos condenados
por la ira de un sseñor que no da el rostro
a danzar sobre un paraje calcinado
o a escondernos en el culo de algún monstruo.

Tú y yo siempre prisioneros
de aquella maldición desconocida.
Sin vivr, luchando por la vida.
Sin cabeza, poniéndonos sombrero.

Vagabundos sin tiempo y sin espacio,
una noche incesante nos envuelve,
nos enreda los pies, nos entorpece.

Caminamos soñando un gran palacio
y el sol su imagen rota nos devuelve
transformada en prisión que nos guarece.

(La Habana, 1971)

...........................
REINALDO ARENAS

"Esa tarde me fui para mi casa caminando, llegué al cuarto, y seguí escribiendo un poema. Era un poema largo que se titulaba "Morir en junio y con la lengua fuera". A los pocos días tuve que interrumpir mi poema, pues alguien me había entrado por la ventana del cuarto y me había robado la máquina de escribir. Fue un robo serio, porque para mí aquella máquina de escribir era no sólo la única pertenencia de valor que tenía en aquel cuarto, sino el objeto más preciado con el que yo podía contar. Sentarme a escribir era, y aún lo sigue siendo, algo extraordinario; yo me inspiraba (como un pianista) en el ritmo de aquellas teclas y ellas mismas me llevaban. Los párrafos se sucedían unos a otros como el oleaje del mar; una veces más intensos y otras menos; otras veces como ondas gigantescas que cubrían páginas y páginas sin llegar a un punto y aparte. Mi máquina era una Underwood vieja y de hierro, pero constituía para mí un instrumento mágico"


Reinaldo Arenas (Holguín, 1943 - Nueva York, 1990)
Sin duda, la voz literaria más polémica y desgarrada de la literatura cubana del siglo XX. Lamentablemente para su autor, la obra de Arenas ha venido a ser reconocida sólo después de su muerte. Poseedor de una exquisita capacidad para narrar, su técnica literaria, su irreverencia y sus reflexiones, constituyen toda una riqueza para las letras hispanoamericanas. Sus tres rasgos malditos, como él mismo destacó --ser homosexual, no religioso y anticastrista-- retrasaron su reconocimiento internacional. Las circunstancias han hecho que sea conocido antes por su vida que por su obra, máxima y última versión del llamado realismo mágico.
Su obra quedó marcada por su vida. Quien ha leído su biografía, puede reconocer muchos pasajes de sus libros en los eventos de su azarosa existencia.
Su madre fue abandonada por su marido poco después del nacimiento de Reinaldo, y se vio obligada a volver a la granja de sus padres. El niño se educó en el seno de esa humilde familia campesina, en un ambiente de gran libertad y rodeado de un paisaje espectacular y hermoso. Casi no había cumplido los 13 años cuando ya escribía sus primeros poemas. Descubrió su pasión por la literatura al mismo tiempo que su homosexualidad.
Se unió a la Revolución antes de que triunfara, en 1958, y colaboró con ella durante un tiempo. En 1962 se instalaba en la capital cubana, emocionado y lleno de ilusión por el ambiente cosmopolita de la ciudad. Al año siguiente ingresó en el equipo de trabajo de la prestigiosa Biblioteca Nacional José Martí. Allí escribió y publicó su primera novela, Celestino antes del alba (1967), que sorprendería por su novedad. Sería su única obra publicada en Cuba.
Al poco tiempo, la policía empezó a acosarle por sus ideas políticas y por sus vínculos con la floreciente subcultura homosexual de La Habana, entonces en plena elosión. A partir de entonces, Arenas fue perseguido de forma implacable.
En la década de los años 60, el régimen tomó durísimas medidas contra la homosexualidad y los artistas. Mientras muchos escritores eran acosados porque escribían textos que no siempre alababan al régimen, los homosexuales eran enviados directamente a campos de trabajo forzado. En una de estas prisiones, Reinaldo comenzó a escribir El mundo alucinante (1966), que muchos consideran su mejor novela. Esta obra recrea la vida de fray Servando Teresa de Mier, fraile mexicano que vivió en el siglo XVIII y que es encarcelado por sus ideas. La novela fue sacada clandestinamente de la isla y publicada en el extranjero, con lo que Arenas se ganó la total hostilidad del gobierno de Fidel Castro.
En 1973 fue encausado por contrarrevolucionario al intentar huir de la prisión, donde había ingresado debido a una falsa acusación de abuso sexual. El intento de huida le convirtió en un fugitivo, hasta que fue capturado e internado en la prisión de El Morro, una cárcel para criminales comunes. Allí sufrió dos años de palizas, torturas y trabajos forzados (1974-1976) hasta que lograron arrancarle una autoinculpación.
Arenas fue un escritor compulsivo y a veces escribió en condiciones patéticas. Casi todas sus obras sufrieron diversos percances: fueron censuradas, editadas, escondidas y destruidas.
Entre los mejores amigos de Arenas en la isla se encontraban Juan Abreu y sus hermanos José y Nicolás, todos ellos escritores que hoy viven exiliados (el primero en España y los otros dos en Estados Unidos). Gracias a Abreu y su familia, algunos de los escritos de Arenas se salvaron de la destrucción castrista, porque ellos los mantuvieron ocultos mientras el escritor estaba en prisión o prófugo.
Durante muchos años, el objetivo principal de Arenas fue escapar de la isla, lo cual finalmente logró en 1980 con el éxodo de Mariel. Vivió por breve tiempo en Miami, donde se reencontró con Juan Abreu. Fruto de la colaboración de ambos, surgió la revista literaria "Mariel" (1983-1987).
Durante sus once años de exilio Arenas elaboró casi toda su obra, compuesta por numerosos libros, entre novelas, cuentos, poemas y obras de teatro. Destaca la famosa "Pentagonía" (juego de palabras inventado por el propio Arenas compuesto por «pentalogía» o serie de cinco novelas y «agonía»). La Pentagonía está compuesta por las novelas Celestino antes del alba, El palacio de las blanquísimas mofetas. Otra vez el mar, El color del verano y El asalto.
Arenas se trasladó a Nueva York, ciudad donde enfermó de sida en 1987. Tras el diagnóstico de la enfermedad, se obligó a sí mismo a concluir todas las obras que había pensado escribir.
Se dice que su suicidio en 1990 no sorprendió a su íntimo círculo de amistades, ya que en diversas ocasiones había manifestado su horror por la tercera edad. Además, su larga agonía por el sida había empeorado las cosas. En la madrugada del 7 de diciembre ingirió gran cantidad de pastillas y falleció.
Su obra, traducida a numerosas lenguas, es extensa. Un resumen de las más importantes: Celestino antes del alba (La Habana, 1967), El mundo alucinante (1969), El palacio de las blanquísimas mofetas (1980), El Central (1981), Termina el desfile (1981), Otra vez el mar (1982), El asalto (1990), El portero (1990), Viaje a La Habana (1990), Final de un cuento (1991), El color del verano o nuevo 'jardín de las delicias' (Ediciones Universal, Miami, 1991; Tusquets, 1999), Arturo, la estrella más brillante, Adiós a mamá y su autobiografía póstuma Antes que anochezca (Tusquets, 1992).



Reinaldo Arenas (Cuba, 1943-1990)
El mundo alucinante (fragmento)
" El verano. Los pájaros derretidos en pleno vuelo, caen, como plomo hirviente, sobre las cabezas de los arriesgados transeúntes, matándolos al momento.
El verano. La isla, como un pez de metal alargado, centellea y lanza destellos y vapores ígneos que fulminan.
El verano. El mar ha comenzado a evaporarse, y una nube azulosa y candente cubre toda la ciudad.
El verano. La gente, dando voces estentóreas, corre hasta la laguna central, zambulléndose entre sus aguas caldeadas y empastándose con fango toda la piel, para que no se le desprenda el cuerpo.
El verano. Las mujeres, en el centro de la calle, empiezan a desnudarse, y echan a correr sobre los adoquines que sueltan chispas y espejean.
El verano. Yo, dentro del morro, brinco de un lado a otro. Me asomo entre la reja y miro al puerto hirviendo. Y me pongo a gritar que me lancen de cabeza al mar.
El verano. La fiebre del calor ha puesto de mala sangre a los carceleros que, molestos por mis gritos, entran a mi celda y me muelen a golpes. Pido a Dios que me conceda una prueba de su existencia mandándome la muerte. Pero dudo que me oiga. De estar Dios aquí se hubiera vuelto loco.
El verano. Las paredes de mi celda van cambiando de color, y de rosado pasan a rojo, y de rojo al rojo vino, y de rojo vino a negro brillante... el suelo empieza también a brillar como un espejo, y del techo se desprenden las primeras chispas. Solo dándole brincos me puedo sostener, pero en cuanto vuelvo a apoyar los pies siento que se me achicharran. Doy brincos. Doy brincos. Doy brincos.
El verano. Al fin el calor derrite los barrotes de mi celda, y salgo de este horno al rojo, dejando parte de mi cuerpo chamuscado entre los bordes de la ventana, donde el aceite derretido aun reverbera.
(…)
Pero las revoluciones no se hacen en las cárceles, si bien es cierto que generalmente allí es donde se engendran. Se necesita tanta acumulación de odio, tantos golpes de cimitarra y redobles de bofetadas, para al fin iniciar este interminable y ascendente proceso de derrumbe.
(…)
Las manos son lo mejor que indica el avance del tiempo.
Las manos, que antes de los veinte años empiezan a envejecer.
Las manos, que no se cansan de investigar ni darse por vencidas.
Las manos, que se alzan triunfantes y luego descienden derrotadas.
Las manos, que tocan las transparencias de la tierra.
Que se posan tímidas y breves.
Que no saben y presienten que no saben.
Que indican el límite del sueño.
Que planean la dimensión del futuro.
Estas manos, que conozco y sin embargo me confunden.
Estas manos, que me dijeron una vez: -tienta y escapa-.
Estas manos, que ya vuelven presurosas a la infancia.
Estas manos, que no se cansan de abofetear a las tinieblas.
Estas manos, que solamente han palpado cosas reales.
Estas manos, que ya casi no puedo dominar.
Estas manos, que la vejez ha vuelto de colores.
Estas manos, que marcan los límites del tiempo.
Que se levantan y de nuevo buscan el sitio.
Que señalan y quedan temblorosas.
Que saben que hay música aun entre sus dedos.
Estas manos, que ayudan ahora a sujetarse.
Estas manos, que se alargan y tocan el encuentro.
Estas manos, que me piden, cansadas, que ya muera. "

Antes que anochezca (fragmento)
" Oh Luna! Siempre estuviste a mi lado, alumbrándome en los momentos más terribles; desde mi infancia fuiste el misterio que velaste por mi terror, fuiste el consuelo en las noches mas desesperadas, fuiste mi propia madre, bañándome en un calor que ella tal vez nunca supo brindarme; en medio del bosque, en los lugares más tenebrosos, en el mar; allí estabas tu acompañándome; eras mi consuelo, siempre fuiste la que me orientaste en los momentos más difíciles. Mi gran diosa, mi verdadera diosa, que me has protegido de tantas calamidades; hacia ti en medio del mar; hacia ti junto a la costa; hacia ti entre las costas de mi isla desolada. Elevaba la mirada y te miraba; siempre la misma; en tu rostro veía una expresión de dolor, de amargura, de compasión hacia mí; tu hijo. Y ahora, súbitamente, luna, estallas en pedazos delante de mi cama. Ya estoy solo. Es de noche. "

The Parade Ends
" Paseos por las calles que revientan,
pues las cañerías ya no dan más
por entre edificios que hay que esquivar,
pues se nos vienen encima,
por entre hoscos rostros que nos escrutan y sentencian,
por entre establecimientos cerrados,
mercados cerrados,
cines cerrados,
parques cerrados,
cafeterías cerradas.
Exhibiendo a veces carteles (justificaciones) ya polvorientos,
CERRADO POR REFORMAS,
CERRADO POR REPARACIÓN.
¿Qué tipo de reparación?
¿Cuándo termina dicha reparación, dicha reforma?
¿Cuándo, por lo menos,
empezará?
Cerrado...cerrado...cerrado...
todo cerrado...
Llego, abro los innumerables candados, subo corriendo la improvisada escalera.
Ahí está, ella, aguardándome.
La descubro, retiro la lona y contemplo sus polvorientas y frías dimensiones.
Le quito el polvo y vuelvo a pasarle la mano.
Con pequeñas palmadas limpio su lomo, su base, sus costados.
Me siento, desesperado, feliz, a su lado, frente a ella,
paso las manos por su teclado, y, rápidamente, todo se pone en marcha.
El ta ta, el tintineo, la música comienza, poco a poco, ya más rápido
ahora, a toda velocidad.
Paredes, árboles, calles,
catedrales, rostros y playas,
celdas, mini celdas,
grandes celdas,
noche estrellada, pies
desnudos, pinares, nubes,
centenares, miles,
un millón de cotorras
taburetes y una enredadera.
Todo acude, todo llega, todos vienen.
Los muros se ensanchan, el techo desaparece y, naturalmente, flotas,
flotas, flotas arrancado, arrastrado,
elevado,
llevado, transportado, eternizado,
salvado, en aras, y,
por esa minúscula y constante cadencia,
por esa música,
por ese ta ta incesante. "

Mi amante el mar (fragmento)
" Sólo el afán de un náufrago podría
remontar este infierno que aborrezco.
Crece mi furia y ante mi furia crezco
y solo junto al mar espero el día. "

Autor: Reinaldo Arenas

El olvido que somos: celebrar La Dictadura Cubana



El olvido que somos:
celebrar La Dictadura Cubana

1. Los balseros

Otro incidente con jóvenes balseros cubanos

Desde Cuba
por Leonel Pérez Belette

LA HABANA, Cuba - Miércoles 15 de Marzo de 2006 - Desesperados por la demora de los trámites para viajar como refugiados políticos a Estados Unidos, un grupo de ocho jóvenes cubanos decidió escapar de la Isla de forma ilegal en una frágil embarcación. La decisión conllevó un destino trágico para algunos de los balseros.
Los jóvenes son en su mayor parte opositores al régimen de Fidel Castro y pertenecen a organizaciones opositoras como Plantados hasta la Democracia y Comisión Nacional Cuba.
Los ocho partieron de la Isla el jueves 2 de marzo, en una embarcación construida por ellos a partir de la unión de dos grandes pedazos de poli-espuma (polímetro que se usa en envases como protección y con gran capacidad de flotación).
Por la acción de las olas, la frágil balsa se dividió en dos mitades en alta mar, después de que se volcara varias veces. Esto condujo a que perdieran los alimentos, los remos y parte del agua a bordo.
Según el testimonio de Omar Bustamante, que con éste suma diez intentos por abandonar el país, un grupo de cinco personas se quedó en el otro fragmento, mientras otros tres decidieron regresar a territorio cubano para pedir auxilio.
En el grupo que regresó a Cuba se encuentran Omar Bustamante, Yoan Risco Bidot y Julio Beltrán. Estos fueron recogidos por un pescador que los condujo a un puesto de Guardafronteras. Allí se enteraron de que el cuerpo de uno de los balseros había sido recogido por otro pescador mientras otro se encuentra desaparecido.
Los tres presentan quemaduras por el sol y fueron trasladados a recibir atención médica. Omar Bustamante se negó a ser atendido y fue conducido a Villa Marista (sede de la policía política). A los tres les interrogaron, les filmaron un video y les dieron a firmar un documento donde relataban todo lo ocurrido desde que comenzaron la construcción de la balsa.
En estos momentos se encuentran en sus casas, humildes viviendas del Barrio de Centro Habana y están siendo objeto de hostigamiento por efectivos del régimen. En especial por un oficial que se hace nombrar Ecquis.
Los familiares del resto de los balseros están desesperados, debido a que no han recibido notificación oficial de la suerte corrida por sus parientes. Medios de prensa internacional sitúan al resto de los balseros en Honduras, a donde habrían llegado después de ser recogidos en alta mar. Mientras, en Cuba, el padre de Joel Ramírez Valdés, Juan Ramírez, espera a la puerta de su casa con la esperanza de saber cuál es la situación y dónde se encuentra su hijo.
Es justo en estos meses de cuaresma cuando más cubanos aprovechan para escapar en precarias embarcaciones del régimen de Fidel Castro en busca de libertad y a riesgo de sus vidas. Por desgracia, el mar Caribe es uno de los lugares más peligrosos del mundo, debido a los constantes cambios del tiempo, los servicios de guardacostas, las caprichosas corrientes oceánicas, los maltratos en destinos diferentes, los tiburones y la altura de las olas, que los balseros tienen que enfrentar, en ocasiones durante más de 90 millas náuticas, antes de tocar tierra norteamericana.

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El naufragio de una lancha de balseros cubanos dejó 31 muertos en alta mar

La Habana, 2 mar (EFE).-
Viernes 3 de Marzo de 2006

Un naufragio de una lancha en la que viajaba un grupo de balseros cubanos que pretendía llegar a las costas de Estados Unidos concluyó con el trágico saldo de 31 muertos y sólo tres supervivientes, informó la televisión local.El informativo de la televisión cubana emitió hoy un reportaje sobre el siniestro, uno de los más graves ocurridos en los últimos años, del que no se había informado con anterioridad en la isla.La televisión local no informó de la fecha del naufragio, aunque fuentes consultadas por EFE explicaron que los hechos se produjeron a finales de diciembre, cuando 34 cubanos tomaron una lancha rápida para viajar ilegalmente a Estados Unidos.Daysel Alfaro Blanco, una de las tres supervivientes, explicó, en el reporte emitido por el noticiero cubano, que la lancha sólo tenía capacidad para transportar a diez personas, pero subieron las 34.A unas 20 millas de la costa, según su relato, la embarcación empezó a tener problemas con el motor y el timón y quedó a la deriva hasta que finalmente volcó."Cuando se viró, quedamos catorce en la lancha, y ya todo el mundo nerviosísimo y allí se empezaron a ahogar, a muchos les dieron infartos, los otros ya no resistieron más y se fueron", explicó Daysel.Sólo ella, otra mujer y un hombre sobrevivieron tras pasar tres días encima del casco de la lancha hasta que fueron recogidos con graves quemaduras y síntomas de deshidratación a 48 kilómetros de las costas de la provincia de Matanzas (este de La Habana) por un carguero que se dirigía al puerto de la capital cubana."No sé cómo pude sobrevivir, llegué, nadé y me monté (en el casco de la lancha) y ahí pasaron los días, el hambre, la insolación y el desespero viendo a la gente muriéndose", relató."Todo me pasó por la inexperiencia tan grande, por la edad, todo me conllevó a eso", señaló Daysel, que recordó la situación como "algo horrible, que no tiene explicación en mi vida" y que la dejó "muy traumatizada"."A partir de ese momento le di un valor a mi vida tremendo", añadió la joven, que todavía no se ha recuperado totalmente de las quemaduras sufridas en pies y piernas."El gobierno cubano responsabilizó al de Estados Unidos por la muerte de esas 31 personas, causadas por ese engendro que es la Ley de Ajuste Cubano", concluyó el reporte de la televisión local.Según las leyes estadounidenses, los cubanos que logran plantar un pie en territorio del país pueden solicitar su residencia permanente un año después.El pasado año, y a pesar de la intensa temporada de ciclones, más de 2.600 balseros cubanos, un récord en la última década, intentaron llegar a EEUU, según datos del Servicio de Guardacostas estadounidense.

Sobre los 50 años de la Revolución Cubana - María Teresa Ramírez Uribe



Foto de A Roque

Medellín, mayo 16 de 2009
Señores
CONSEJO DE LITERATURA MUNICIPIO DE MEDELLIN
Ciudad

Apreciados señores:
En la programación para la Fiesta del Libro a celebrarse en Medellín en el mes de septiembre, dice lo siguiente:
Medellín conmemora los 50 años de la Revolución Cubana y sus aportes al desarrollo cultural y artístico en América latina. Exposiciones, conversaciones, presentaciones escénicas y musicales hacen parte de la programación.
Una propuesta del Comité Cuba: Comfenalco-Antioquia, Confiar, Corporación Cultural Nuestra Gente, Museo de Antioquia, Corporación Otraparte, Teatro Matacandelas, Universidad de Antioquia, entre otras.
Como miembro del Consejo de Literatura, opino que Medellín no puede celebrar que durante 50 años Cuba haya tenido una dictadura que cercena los derechos de sus ciudadanos coartando sus libertades y su libre expresión. Lo que sí es cierto, es que debido a esa dictadura, cientos de intelectuales, escritores, poetas y artistas en todas sus expresiones, han tenido que huir para refugiarse como exiliados en otros países.
Los pocos que han quedado en la isla, han sufrido persecuciones y han sido encarcelados por atreverse a levantar la voz con sus escritos.
No puede ser que un país como Colombia, donde tenemos una democracia, celebremos que en Cuba durante 50 años los ciudadanos no hayan podido ejercer el libre derecho del voto para elegir a sus gobernantes. Y que Medellín, como sede de la Fiesta del Libro, celebre que tantos escritores cubanos, sean perseguidos, que no haya libre expresión y que por eso sus ciudadanos tengan que huir en desbandada.

La lista es larga, pero entre tantos expatriados a la fuerza, pueden contarse: Dahína Chaviano que vive en Miami, Eliseo Alberto, en México y otros exitosos escritores cubanos exiliados que viven en Europa y América Latina y casi media docena de escritores de Miami y que deberían estar en las grandes ligas de la literatura cubana contemporánea.
Entre otros que han tenido que huir al exilio, son dignos de mencionar Zoe Valdés, Carlos Victoria, al historiador Manuel Moreno Fraginals, Fernando Villaverde, Norberto Fuentes y Guillermo Rosales, que murió recientemente y al que describen como excelente escritor cuyo trabajo tuvo que ser publicado por sus amigos porque no había una casa editorial que quisiera tomarse el riesgo de publicarlo. Victoria, que al igual que Villaverde, trabaja en El Nuevo Herald, pronto publicará su primer libro en el extranjero, con una editora francesa.
Y según dice Sealtiel Alatriste, que dirige la oficina de Alfaguara en México y es novelista también, “Mientras que los escritores mexicanos frecuentemente escriben para mexicanos y los colombianos para sus compatriotas, los escritores cubanos tienen que tratar temas más amplios porque no tienen mercado en un país que está en bancarrota.”
Todo lo anterior forma parte de esa revolución cubana coercitiva de los derechos humanos y de la libre expresión, que la Fiesta del Libro de Medellín quiere celebrar.
Pienso que los escritores cubanos y todos los artistas de esa hermosa isla deben ser invitados a Medellín, con un respeto profundo y un sentimiento de solidaridad para que algún día puedan recuperar sus libertades.
Como miembro del Consejo de Literatura de Medellín, protesto por la forma como fue redactado este documento y sugiero que dicho inciso sea cambiado en el programa.

Atentamente,
María Teresa Ramírez Uribe

Raúl Rivero

Nota: Publicado por los Papelesde Babel N. 23 marzo 10 de 2004. El poeta Raúl Rivero, después de liberado, vive en Madrid, España

Raúl Rivero

Por qué se encarcela a un poeta? ¿Por qué la tiranía le tiene miedo a los poetas?, es decir, a las palabras y encierra y emascula el único derecho de una persona a ser contradictoria. Un escritor sin poder escribir es alguien que ya no existe, ha sido despojado de lo más sagrado y sufre la humillación más cruel que el poder puede asestarle a una persona. Ya las viejas y demagógicas ideas sobre las amenazas del imperialismo no se pueden centrar sobre un puñado de personas valiosas que tienen el derecho a preguntar y a controvertir. El socialismo con rostro stalinista prueba su ignominia encarcelando a quien se atreva a criticarlo.
La lista es larga: Carlos Franqui, Heberto Padilla, Reynaldo Arenas, Guillermo Cabrera Infante. Sabemos de la humillación sufrida por Virgilio Piñera, del ostracismo a que fue llevado Lezama Lima. Es decir, sus mejores escritores.
Desde Medellín enviamos nuestro abrazo de solidaridad, no sólo con el poeta encarcelado sino con los periodistas que lo acompañan y padecen ese destino.
V.B.



Suite de la muerte

Acaban de avisarme que he muerto.
Lo anunció entre líneas la prensa oficial.
Yo no esperaba morir este verano hermoso
de fin de siglo
pero los periódicos de mi país no mienten nunca
y por lo tanto es falso este latido del corazón
las pulsaciones, el aire que respiro.
Los recuerdos que tengo son, deben ser
el delirio final porque el Estado
no puede equivocarse en forma tan flagrante.
He muerto.
Yo mismo, que tengo sed y estoy triste
lo empiezo a comprender.
Y, que amo todavía y que me asombro y tengo miedo
estoy aprendiendo a morir por decreto.
Lento, obediente, con discreción, sin un solo gesto de rabia
comienzo a parecerme a mi cadáver.
Para cumplir la orden con rigor
y no turbar el regocijo de mis verdugos
apago con espíritu de contingente
los signos vitales que persisten
porque quien ha seguido como un carnero
el monoritmo de la campana
y la voz del pastor
tiene que disponerse a morir
con sólo el relumbre del cuchillo.
II
Mamá ya lo sabe
y viene enseguida a cortarme las uñas
a ponerme un pañuelo con colonia
a convencer a Humberto para que me recorte el pelo
demasiado largo, demasiado blanco
demasiado tranquilo.
III
Es tan ciega la fe
y tan sorda
es tan absoluta la credibilidad
que las personas que me ven no me saludan
los que me escuchan no vuelven la cabeza
porque ya saben la noticia
y a los que visitan mi familia
yo les brindo café
y no lo agradecen
ni una frase cortés, ni un elogio para el amargor
porque esta clase de fe
es, además, muy desabrida.
Como se hizo público mi funeral
y mis pecados, mis aberraciones, mis torvas alianzas
con el
enemigo
mucha gente ha venido a mi casa para ver mis
despojos
y llevarse, si hubiere, la virtud o el amor.
Los he visto llegar a dar el pésame
mirando de reojo los muebles y el teléfono
añorando el abrigo, el calor de mi cama
de mendigos sentimentales
ayudando al Estado a clavar la tapa de mi ataúd.
He visto llorar a Cristina
estremecer el amor
y a Mariakarla feliz
segura de que era otra trampa mía.
Soy testigo del entierro que me están haciendo.
Estuve alerta en el velorio
y anoté cada gesto y cada comentario
Lo he visto todo claro desde mi muerte.
Los estoy esperando.

(De Firmado en La Habana, Miami, 1996)



Patria

Patria, tú me dolías
y era como un beso y una herida
así de dulce y hondo
así de importable y tierno
ese dolor.
Yo te dolía
pero era ínfima mi punzada
sin dimensión para cambiar el viento
ni registro para llamar el agua
era un dolor de espinas enconadas
de agujas y alfileres
una molestia familiar, doméstica
aliviada con sal, tilos, cañasanta
con ungüento mentol y una mentira.
Patria, yo me metí en tus llagas
y llevé la inocencia en ese viaje
convoqué una canción en tus tristezas
canté tus guerras y lloré mis muertos
exalté tus héroes y rimé tus palmas
describí tus paisajes con palabras
y amor y melodías
exageré tus ríos, magnifiqué los montes
te robé de otros mares y su salinidad.
Dije barrancos y honduras luminosas
manatí como un Dios desolado
serventías por si eran secos y angostos los caminos.
Nunca fuiste una extraña forastera
sino mi madre que se hacía más vieja
más pura y más cercana
mis hijas a quienes enseñé el espíritu
y la letra del Himno Nacional
y todo el color de la bandera
mi padre allá en tus jugos elementales.
Eres toda la hierba que he tocado
Y toda la tierra que me reclama
que en lo oscuro eres tú
porque eres todo
y todo eres cuando estoy ausente
y duermo en un hotel y tengo frío
y en tu difuso mapa de neblina
yo soy un niño que recita versos
mirando el sol desde tus fronteras.
Patria mía, eres un problema complejo sobre el mar
una islita que preveen los manuales
y la geopolítica
las versiones de los mercaderes
que buscaban oro y descubrieron indios
que rastreaban plata y encontraron hombres.
Patria, tú me vivías
y yo era, soy seré el dueño de mi casa.
Te habitaba
te habito
vivo en ti
controvertida patria que denigran
nuestros pobres traidores
desde una micrófono o una mecedora de mimbre
desde una infamia o desde las planillas despiadadas
detrás de una calumnia o detrás de un buró
desde la muerte o la arbitrariedad
en un reino suntuoso o un suntuoso reino.
Mujer que no apareces, que no puedo tocar
no escuches sólo de la Patria el grito
y trae a mi vida
un corazón marcado como un as de corazón
para ganar todas las patrias del amor
Yo te soñaba, Cuba
para nacer aquí
y querría venir para tenerte
dejarte la canción y el olvido
de lo que fuimos siempre
cuando ya no dormías
serena y sumergida.
Yo sé escribir tu nombre
lo escribí sin saber que eras
toda esa inmensidad que es este mundo.
Me lo dijo mi abuelo que venía
de una laguna donde se había estrellado el cielo.
Te conozco, Patria
te conozco
y una definición insulsa
se parece a mi traje.
Yo te conozco
personalmente, digo
y es en la inmensidad de esta aventura
donde te puedo conocer.
Tierra que sufro
que nos sufrimos
y nos sufriremos.
La noche es nuestra
porque hemos surgido de la noche
y fuimos a tu luz
la incandescencia terrenal
la luminosidad que entregas
a unos hijos y a otros
para que al menos tengamos
la misma claridad
a la hora de vivir y de morir.
Ya los legítimos no podemos soportar las sombras.
Patria, todo esto es el amor
tú me dolías.

(De Firmado en La Habana, Miami, 1996)
....

sábado 16 de mayo de 2009

¿Celebrar la Revolución Cubana?


¿Celebrar la Revolución Cubana?
Víctor Bustamante

A la memoria
del exilio cubano


Para
José Lezama Lima
Heberto Padilla
Virgilio Piñera
Lydia Cabrera
Reinaldo Arenas
y
Guillermo Cabrera Infante


Para Raúl Rivero



Es inadmisible desde todo punto de vista, incluso del político que es el más variable, que todo lo justifica. Y el ético que señala y no admite ningún tipo de mentira porque siempre queda el juicio personal, que una parte de la organización de la Fiesta del Libro de Medellín 2009 vaya a celebrar los cincuenta años de la Revolución cubana.
He escuchado mal: ¿la Revolución cubana? No sé a quién se le ha ocurrido esa idea, pero vamos al grano: parece que olvidaron el dolor y el sufrimiento de aquellos colombianos que hemos resistido en carne propia las arremetidas de los grupos guerrilleros ayudados desde Cuba, cuando al líder máximo de corte estalinista le dio por exportar su experimento a varios países con el propósito de internacionalizarse, y entrenó a guerrillas como el ELN y las Farc en su territorio, aun hasta el año 2004. No sé si a quien se le ocurrió esta dudosa idea, se dio cuenta de lo que fue la Operación Anori en los años setenta aquí en Antioquia o el problema de la zona bananera hace pocos años, donde campeó la muerte y la extorsión y los secuestros en nombre de una llamada revolución, así como en el resto del país con el problema eterno que nunca se ha podido solucionar. ¿Ya Olvidaron para mencionar algunos el secuestro y asesinato de Echeverri Mejía y del gobernador del departamento Guillermo Gaviria? No sé si quien escogió esta idea ha pensado si es éticamente correcto celebrar una revolución que exportó ese sino trágico de lo que vivimos en el país. Y si de esa manera sangrienta se internacioliza una ciudad como Medellín entrando por la puerta de atrás del oprobio mundial.
Veamos como ha sido la revolución cubana, así cumpla cincuenta años. Es la dictadura más sangrienta y más duradera de Latinoamérica. Es como si ahora les diera a algunos por celebrar al padrecito Stalin, a Franco, a Pinochet, a Videla, a Somoza, a Trujillo o a Pol Pot.
¿Vamos a celebrar una revolución que no permite elecciones libres ni grupos de oposición sino un control absoluto del Estado en todas las manifestaciones de la vida diaria, sumiendo a este caro y bello país en la ignominia y en la pobreza total?. No sé si recordaran el caso de los marielitos cuando se fueron, por el mar Caribe, hastiados del socialismo de mentira para Usa más de ciento veinticinco mil cubanos, y se habrán preguntado la cantidad de población cubana que vive en la Florida y en el resto del mundo. ¿Es esto un buen síntoma de una revolución donde el pueblo está sumido en la peor crisis de pobreza, dominado por una jerarquía política que no hace nada por cambiar al dictador?
Cómo es que una Fiesta del libro va a celebrar los años de una revolución que llevó al exilio a sus mejores escritores. Cito algunos, el gran Guillermo Cabrera Infante que murió hace pocos años en Londres, Reinaldo Arenas que murió en Nueva York después de salir como un delincuente de la isla cuando la cuestión de los marielitos, Lydia Cabrera que murió en Miami, Virgilio Piñera exilado en la misma isla y despreciado por los mismos escritores de la Uneac por homosexual, lo mismo que el gran Lezama Lima encerrado en su casa porque la misma revolución que pretenden celebrar, nunca le perdonó que hubiera sido homosexual y católico y hubiera mantenido su independencia. Al relegarlo al olvido, por los escritores que cambiaron a ser comisarios de la cultura cubana, nunca se le permitió viajar a Miami donde su hermana ni a Cali cuando fue invitado en la década del 70. También podemos hablar de Severo Sarduy que prefirió quedarse en París. De Norberto Fuentes exiliado en Usa, Carlos Franqui, uno de los trece comandantes, traicionado por el mismo Castro, que vive en Italia, de Zoe Valdés en España, de Jesús Díaz que murió en Alemania, y eso para citar a unos pocos. También está fresca en la memoria el caso de Armando Valladares que salió paralitico de la prisión de la isla de Pinos, el caso sucio de Heberto Padilla humillado hasta el desespero y en los años cercanos, el valioso Raúl Rivero exilado en España luego de estar preso por disentir de esa maquinaria de vejación que algunos pretenden celebrar en Medellín: cincuenta años sin derechos humanos y donde la libertad de disentir no existe pero si la megalomanía y las babas de su dictador: Castro.
Hay simpatizantes del sátrapa, Fidel Castro, que olvidaron su soberbia y el hundimiento que en la actualidad vive la isla en todos sus órdenes: derechos humanos, las ruinas de La Habana, el encierro generacional y la ruina en lo social. Nosotros desde acá no podemos permitir que tal exabrupto se lleve a cabo en un momento donde Colombia fue víctima de la ayuda cubana a los grupos guerrilleros. Nosotros no podemos soportar la ignominia de saber que el pueblo cubano se encuentre subyugado y que algunos marxistas rococó piensen que en Medellín no sabemos qué ocurre en la isla, así como el daño que se ha hecho a nuestro país al patrocinar en años anteriores la configuración de esa maquinaria de muerte que nos azota en nombre de la revolución, que no es más que el estalinismo y su desgracia.
Así, también se piensa celebrar las faenas del guerrillero heroico, el Che. En esa chemanía de bajo vuelo es bueno que recuerden sus crímenes en Santa Clara y el fracaso de sus aportes económicos cuando fue director del Banco Nacional de Cuba. Cierto, la revolución ha envejecido. Hace mucho tiempo permanece maquillada con el peor cuño estalinista donde no se admite discusión. ¿Acaso en Medellin no saben que la economía cubana, que antes de la revolución ocupaba el tercer puesto en Latinoamérica, en la actualidad está en ruinas? Para nadie es cierto que el pueblo cubano adolece de elementales libertades civiles.
Espero que no me vayan a decir uribista o paraco como señalan aquellos poetas que viven del salario oficial, gusano o esquirol como les gusta insultar a aquellos que aparentan ser de izquierda de tacón alto y de caviar, como señala Jorge Edwars, o de derecha como suelen decir algunos de los que nunca dan la cara porque viven esperando de una manera latente que llegue la revolución para salir del closet de su mentira.
Algunos románticos de la Revolución cubana esgrimen un punto a favor, su antiimperialismo, pero Cuba lo hizo en Angola, Mozambique y en los lugares donde la antigua Urss ordenó enviar tropas durante ese sucio ajedrez de la guerra fría. ¿Acaso saben que Castro acabó la agricultura en la isla de una manera aberrante y que en la actualidad Cuba le compra unos 600 millones de dólares en productos agrícolas a Usa?
Actualmente en Cuba hay 234 presos políticos y 34 están al borde de la muerte.
Ser revolucionario de escritorio es muy fácil. Callar ante los crímenes de la Revolución y de los vejámenes al mismo pueblo cubano es una ignominia. Celebrar a sus dirigentes sanguinarios es un crimen de lesa humanidad y de aberrante corrupción moral.
Amo al pueblo cubano y deseo caminar por La Habana con los libros de mi amado Cabrera Infante y recordando las palabras de Reinaldo Arenas cuando se refiere a la ingenuidad de los intelectuales del mundo capitalista que hablan de la libertad en la isla sin conocer el verdadero infierno que se vive allí ante el despojo total de la libertad.
Ahora Raúl Rivero nos dice:

“Acaban de avisarme que he muerto.
Lo anunció entre líneas la prensa oficial.
Yo no esperaba morir este verano hermoso
de fin de siglo
pero los periódicos de mi país no mienten nunca
y por lo tanto es falso este latido del corazón
las pulsaciones, el aire que respiro.
Los recuerdos que tengo son, deben ser
el delirio final porque el Estado
no puede equivocarse en forma tan flagrante”.

Aquellos que, desde esta semana, como el Museo de Antioquia, sí, el Museo de Antioquia, inviten a celebrar los cincuenta años de la Revolución cubana y la maquillan de una manera deshonesta llamándola, la Revolución de la Solidaridad, es importante que le expliquen a las personas de Medellín y del país, a cuál solidaridad se refieren, porque no creo que haya sido a la solidaridad de los dirigentes estalinistas cubanos del peor cuño con los grupos guerrilleros que hay en el país y que tanto daño hacen o con la humillación a sus más grandes escritores convirtiendo a la isla, “imperecedera y eterna”, en menos que una provincia victima de la demagogia de aquel mal patriarca que escupe discursos y humilla a su pueblo hace cincuenta años.

Nota el power point añade sobre los invitados cubanos sólo su nombre, no lo que está en bastardillas que se encuentra en el internet.
Ana Sánchez (Cu) Directora del Centro de Estudios Martianos
Lázaro Expósito (Cu). Miembro del comité central, primer secretario del Partido en Granma.
Miguel Barnet (Cu) Presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba
Pedro Juan Gutiérrez (Cu) Pintor, escultor y poeta visual, vive en La Habana. En España ha publicado Trilogía sucia de La Habana y la novela El rey de La Habana, traducidas ambas a varias idiomas, y recientemente también Animal tropical (premio Alfonso García-Ramos de novela 2000), todas en Anagrama.
Wendy Guerra (Cu) Poeta y modelo, muy hermosa, autora de Todos se van, Premio Bruguera. Igual a como ocurrió en la España postfranquista donde a todo mundo le dio por posar desnudo. Wendy nos dice con la candidez de quien sale de la caverna castrista: “no estamos aún preparados para que el mundo intelectual pase con naturalidad ante un cuerpo desnudo”. Claro que la que no está preparada es ella.
Salvador Arias (Cu). Con sus 85 años continúa al frente de la escuela más prestigiosa de doblaje de nuestro país. Repasamos parte de la historia del doblaje en España y algunas anécdotas de sus años como director y actor.
José Antonio Pérez Novoa (Cu). Embajador de Cuba en Colombia con un amplio dossier por espía (ver la revista Cambio de marzo del 2006) http://castrianism.blogspot.com/2006/03/revista-cambiocom-embajador-o-espa.html
Se podría cambiar la propuesta: no invitar políticos cubanos como vemos en la lista anterior, sino escritores y, que sin efemérides ni homenajes, el país invitado sea Cuba, pero tambien traer escritores exilados como Norberto Fuentes, Zoe Valdés y Raúl Rivero para equilibrar nuestra visión de Cuba y para que nos relaten por qué se fueron de la isla y de su paraíso socialista.

viernes 15 de mayo de 2009

Los ex colombianos de El Colombiano




Los ex colombianos
de
El Colombiano

Víctor Bustamante

Uno de ellos fue Gustavo Alvares Gardeazábal que salió por la puerta de atrás
Otro fue Alberto Aguirre quien también salió por la puerta de atrás
Aura López también salió por la puerta de atrás
Otro de ellos fue Jaime Jaramillo Panesso quien también salió por la puerta de atrás
Otro fue Héctor Abad Facio Lince quien también salió por la puerta de atrás
Otro fue Javier Darío Restrepo quien también salió por la puerta de atrás
Motivos: “reorganización editorial”
Por eso allí en el búnker existe una puerta súper amplia donde quiénes son echados al fuego eterno de la censura poseen el derecho a marcharse en silencio
Es tan delicado el asunto que mañana le tocará el turno a Tarzán y a El Fantasma
por alguna sospecha

LA CANTINELA DE UN VIEJO TRANSEÚNTE


LA CANTINELA DE UN VIEJO TRANSEÚNTE

Elkin Rojas Montoya

En el lagar deprimido de todas de las actividades boyantes de la economía
apelo al recurso decantador del uso y el abuso del parlamento
procurando atrapar en mi escudilla algún doblón escurrido
de la chequera usurera de esta croante especie de batracios en extinción.


Entre la manigua oprimida del medio urbano congestionado
me desplazo bombardeado a codazos por otras clases esclavas de turno
altamente agobiadas por las tasas de interés. Ninguno suelta ni media.
A nadie la importa otra suerte media baja de traza embargada.


Ningún signo de compasión dudosa rueda por las comisuras desencajadas
de los labios apretados de aquella turba de mirada extraviada; ruedan a dentelladas
las madres y los insultos de los cafres mayordomos de la bandada,
blandiendo los cortantes hilos de su lenguaje tosco de matones asalariados.

Entre el aullido estridente de las hienas y el castañeo ruidoso de las mandíbulas
de los rebaños atemorizados, rudos de testa, embrutecidos de sorna y sarna,
entre los girones de mis andrajos se desplaza la batería destemplada de mi osamenta
golpeando la tensa coyuntura de mis tejidos y tendones desajustados.


Soy un viejo de porte sobrio expulsado del pozo atontado
de los calados hasta los tuétanos de dudosas cuentas y de deudas,
de viruelas picado y de culebrillas infectados los nervios,
pero que a nadie le ha cargado agua en la boca,
ni le pica arrastre torpe a los tunantes de turno empotrados de mando.


Bello (Colombia), 14 de mayo de 2009
Elkin Rojas Montoya